Los mercados europeos no lograron recuperarse del "martes negro", jornada en que las plazas cayeron tanto que borraron todas las ganancias acumuladas en el año, debido a los renovados temores a un recorte o fin de los programas de estímulos de los mayores bancos centrales del mundo.
De esta manera, las bolsas del viejo continente anotaron bajas, exceptuando el Ibex 35 de Madrid, que cerró con un aumento de 0,43% y superando el nivel de 8.100 puntos, animada por las compras en el mercado de deuda, el alza de Wall Street y el repunte de Inditex.
Pese a lo anterior, el resto de las plazas europeas anotaron descensos, liderado por Milán que retrocedió 1,61%. El FTSE de Londres, en tanto, perdió un 0,64%, mientras que el Cac 40 de París lo hizo en 0,44%.
En Frankfurt, el mercado más importante de la región, el Dax mostró una contracción marginal de 0,96%.
Ayer las ventas de los inversionistas se observaron desde el inicio del día, nerviosos por la decisión del Banco de Japón de no sumar a su actual flexibilización monetaria medidas para limitar la volatilidad en los rendimientos de los bonos de deuda pública, como extender los plazos de los préstamos que realiza a las entidades financieras niponas, tal como esperaban muchos analistas.
Este hecho acentuó los temores sobre el posible fin del denominado "dinero barato" y que se ha convertido en la principal razón de las ventas en las bolsas en las últimas semanas.