El Ministerio de Minería publicó el decreto que fija las condiciones del Contrato Especial de Operación de Litio (CEOL) que suscribirá con Quiborax S.A., dando un nuevo paso para el desarrollo de un proyecto orientado a recuperar litio contenido en residuos mineros históricos en la planta El Águila en Arica.
La iniciativa busca procesar ripios acumulados provenientes de operaciones históricas asociadas al Salar de Surire. Según los antecedentes evaluados por la cartera, esos depósitos contienen un potencial estimado de 19.775 toneladas de Carbonato de Litio Equivalente (LCE, sigla en inglés), volumen que sustenta el desarrollo del proyecto.
El decreto establece que el contrato tendrá vigencia hasta que se procese y comercialice un máximo de 20 mil toneladas de LCE o hasta el 31 de diciembre de 2046, dependiendo de qué ocurra primero.
Desde el ministerio señalaron que el plazo considera los tiempos habituales requeridos para el desarrollo de proyectos mineros de esta escala, junto con la necesidad de recuperar el litio acumulado históricamente en el botadero asociado a la planta.
Las etapas del proyecto
El CEOL contempla cuatro fases de desarrollo comenzando por la evaluación, construcción, procesamiento beneficio y cierre de faena.
La primera corresponde a una etapa de evaluación, con una duración máxima de dos años prorrogables por uno adicional y estará enfocada en determinar reservas efectivas, evaluar la factibilidad técnica y económica del proyecto y tramitar los permisos ambientales y sectoriales necesarios para su ejecución
Luego viene una fase de construcción, de hasta tres años también prorrogables, seguida de la etapa de procesamiento y beneficio, para finalizar con el cierre de faena conforme a la normativa minera vigente.
Durante la etapa inicial, Quiborax deberá determinar reservas efectivas, evaluar la factibilidad técnica y económica del proyecto y tramitar los permisos ambientales y sectoriales requeridos para su operación.
El decreto además limita el alcance del contrato exclusivamente al procesamiento del litio contenido en los residuos históricos ya acumulados, dejando fuera cualquier material que se genere con posterioridad al inicio del CEOL.
Capacidad financiera y regalías
Según había comentado previamente el gerente general de Quiborax, Allan Fosk, a Diario Financiero, la planta de extracción directa de litio contemplaría una inversión de hasta US$ 70 millones.
En esa oportunidad, el ejecutivo además señaló que el desarrollo del proyecto implicaría un aumento superior al 20% en la dotación de trabajadores de la compañía.
En el análisis financiero realizado por el Ministerio de Minería, la autoridad concluyó que Quiborax cuenta con condiciones suficientes para ejecutar el proyecto.
Según los antecedentes revisados, la compañía registró un patrimonio de US$ 112 millones en 2023 y de US$ 114 millones en 2024, con un promedio de US$ 113 millones entre ambos ejercicios.
A ello se suma un ratio promedio de deuda sobre patrimonio de 0,18, indicador que el ministerio calificó como bajo y que, a juicio de la cartera, reduce la exposición al riesgo financiero y mejora la capacidad de la empresa para absorber contingencias propias del desarrollo del proyecto.
El esquema económico definido en el CEOL incorpora además un sistema de regalías progresivas vinculadas a precios internacionales y volúmenes comercializados de productos de litio. Dependiendo de las condiciones de mercado, las tasas podrían llegar hasta 50% en los tramos superiores de precio.
Economía circular y exigencias ambientales
Uno de los elementos que releva el decreto es el foco en economía circular y recuperación de minerales críticos desde residuos mineros, diferenciándose de los proyectos tradicionales asociados a explotación directa de salares.
El contrato incorpora obligaciones vinculadas a sostenibilidad operacional, entre ellas la incorporación gradual de energías limpias, reducción del uso de agua continental mediante soluciones alternativas y adopción de tecnologías de extracción directa de litio y otros métodos selectivos de procesamiento.
También se incluyen exigencias orientadas a mejorar niveles de recuperación y eficiencia productiva.
Desde el ministerio sostuvieron que el proyecto se alinea con los objetivos de la Estrategia Nacional del Litio, especialmente en materias de diversificación productiva, recuperación de recursos desde fuentes secundarias y economía circular.