El astillero Asenav en Valdivia concretó con éxito la primera navegación por el río Calle Calle del Magellan Discoverer, el primer crucero de lujo híbrido-eléctrico desarrollado íntegramente en América. El proyecto, ejecutado para la operadora Antarctica21, representa una inversión privada aproximada de US$ 90 millones y consolida a la Región de Los Ríos como un polo de soluciones competitivas para el mercado global de naves de expedición con baja huella ambiental.
La maniobra, que requirió una coordinación avanzada con el Ministerio de Obras Públicas para elevar los brazos del Puente Cau Cau a un ángulo inédito de 30 grados, constituye la etapa previa a las pruebas de mar abierto antes de su entrega definitiva, pactada para septiembre de 2026.
Con 94 metros de eslora y un sistema de propulsión diésel-eléctrico que reduce emisiones de CO2, el buque cumple con la certificación internacional IMO Tier III, posicionando a la ingeniería nacional en el segmento más exigente de la normativa ambiental marítima.
Turismo sustentable
La construcción del Magellan Discoverer involucró el trabajo de más de 500 personas durante 27 meses, permitiendo al astillero valdiviano proyectarse y “visibilizar nuestra experiencia en cruceros de expedición, ya que tenemos otros proyectos exitosos como el Stella Australis y el Magellan Explorer, que hoy operan en la Patagonia. De hecho, ya tenemos varios operadores mundiales interesados en construir embarcaciones de este tipo (…) y responder a la creciente demanda de viajes de aventura con baja huella ambiental hacia la Antártica”, explicó el gerente general de Asenav, Fernando Rodríguez.
Esta experiencia apunta, según el ejecutivo, a la diversificación de la matriz productiva, pues muestra la capacidad técnica local y refuerza la necesidad de tener una estrategia país para el sector.
"El Magellan Discoverer es un crucero único, construido con ingeniería 100% chilena y equipado con una tecnología de propulsión híbrida-eléctrica sin comparación dentro del continente y demuestra que tenemos capacidades industriales y tecnológicas en el país para competir en mercados exigentes, fomentando la descentralización, el empleo y el desarrollo económico regional".
La opinión que es compartida por el seremi de Economía de la Región de Los Ríos, Rafael Foradori, quien destacó que la navegación del crucero desde el astillero principal de Asenav hacia uno secundario “demuestra la capacidad técnica que tiene la región para construir naves de gran envergadura y sobre todo que impacten positivamente en el medio ambiente (…) su carácter híbrido pone a nuestra industria frente a Latinoamérica y al mundo como un actor relevante y capaz de responder a los requerimientos de mercados exigentes”.
Industria naval
Esta primera navegación refuerza la importancia de iniciativas como el Plan Nacional Continuo de Construcción Naval para consolidar capacidades industriales, desarrollar talento local y proyectar a Chile como una potencia de clase mundial.
Aunque el proyecto es de origen privado, el ejecutivo enfatizó que la experiencia adquirida con el Magellan Discoverer complementa otros avances estratégicos, como la construcción de dos barcazas para el Proyecto Escotillón IV de la Armada de Chile, que se construyen en Asmar Talcahuano, articulando alianzas público-privadas. “Más allá de esta iniciativa, es clave impulsar el Plan Nacional Continuo de Construcción Naval, ya que busca fomentar la industria local y no sólo la construcción de naves de guerra, potenciando el desarrollo de astilleros civiles para cumplir con requerimientos globales, comentó el gerente de Asenav.
Rodríguez también destacó el valor de la propiedad intelectual y el desarrollo de mano de obra especializada, subrayando que el diseño y construcción fueron realizados íntegramente por profesionales chilenos, lo que permite replicar estas innovaciones en futuras unidades. "El diseño y construcción del crucero fue desarrollado íntegramente por ingenieros navales chilenos en Valdivia, lo que abre nuevas oportunidades para fortalecer la economía nacional, impulsar negocios asociados y promover una industria naval con mayor componente de innovación y desarrollo tecnológico en territorio chileno”, explicó.
En esta tarea relevó el rol de los encadenamientos productivos y del trabajo con universidades y liceos técnicos para potenciar la mano de obra especializada, como el de “soldadores, carpinteros u otras disciplinas que son fundamentales en el proceso de construcción de embarcaciones. Incentivar el trabajo en conjunto de todos los actores permitirá fomentar e impulsar la industria de construcción naval en Chile", puntualizó finalmente.