El Grupo de Política Monetaria (GPM) volvió a recomendar al Consejo del Banco Central mantener la tasa de interés en 4,5%, en la reunión de este martes del instituto emisor.
La decisión se tomó a la espera de mayor claridad sobre la persistencia de los shocks causados por la guerra en Irán y sus efectos sobre la inflación y la actividad.
“El escenario combina un shock en el precio de los combustibles persistente que eleva la inflación de corto plazo y reduce el espacio de política monetaria a nivel global, una actividad local que ha comenzado el año más débil de lo anticipado y una trayectoria de precios internos que se prevé que se aleje de la meta al menos transitoriamente en respuesta al shock”, indicaron en su comunicado.
De esta manera, señalaron que la trayectoria futura de la Tasa de Política Monetaria (TPM) requerirá una evaluación cuidadosa, reunión a reunión.
El GPM está compuesto por los economistas Eugenia Andreasen, Carlos Budnevich, Juan Pablo Medina, Andrea Tokman y se incorporó al académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, Humberto Martínez.
Acerca del panorama local, el grupo indicó que la inflación ya comenzó a recoger parte del impacto de los precios del combustible, con un Índice de Precios al Consumidor (IPC) que tuvo un alza mensual de 1% en marzo. Además de la modificación al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), que llevó a aumento del orden de $ 370 por litro en gasolinas y $ 580 en diésel.
“Dado que el cambio ocurrió en la última semana del mes, el traspaso pleno se reflejará con mayor fuerza en abril”, indicaron y recordaron que de acuerdo a la Encuesta de Operadores Financieros -EOF- se estima que en el cuarto mes del año la inflación suba 1,6% mensual y alcanzara el 4% anual.
“La magnitud del shock internacional sobre los precios de los combustibles -cuyo impacto podría extenderse más allá de la reapertura del estrecho debido a la destrucción de infraestructura- y su potencial transmisión a través de los costos de insumos y los mecanismos de indexación obligan a monitorear con atención los efectos de segunda vuelta”, señalaron.
Plan de reconstrucción
Acerca del proyecto de reconstrucción y reactivación presentado la semana pasada por el gobierno, Andreasen indicó que en términos de efectos en las tasas se deben mirar dos factores: la inversión y crecimiento, y por otro, el impacto fiscal que tendría con la rebaja de impuestos.
“En ese sentido, creo que sí que van a ser esos impactos cosas que vamos a tener que prestar atención en términos de los impactos que podrían generar las decisiones a las recomendaciones sobre la TPM futura”, explicó.
Por su parte, Tokman señaló que sería relevante un shock de oferta positivo en caso de que el proyecto fuera aprobado por el Congreso, lo que ayudaría a compensar el shock de oferta negativo por el lado de los combustible.
“Si todo está bien y logramos avanzar fuertemente con formación bruta de capital fijo y volvemos a dinamizar el sector construcción y vivienda y además, el subsidio al empleo genera cambios sustantivos, entonces tendríamos algo de compensación con respecto al choque de oferta negativo que hoy tenemos hoy día”, indicó.
Por lo que, en cuanto a tasas, “probablemente tendríamos que volver a como estábamos hablando hace cuatro meses atrás, que estábamos en un nivel cercano a la tasa neutral y, por lo tanto, las siguientes movidas son bastante más tácticas”.