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Modelo de negocio y recursos: retos del emprendimiento social

Actores del ecosistema concuerdan que Chile ha avanzado, pero advierten que faltan inversionistas que apoyen este tipo de proyectos.

Por: Reportajes | Publicado: Martes 16 de agosto de 2016 a las 04:00 hrs.
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Algramo y Late! son dos de los emprendimientos sociales chilenos que mayor éxito han alcanzado en el último tiempo. Se trata de iniciativas que buscan resolver problemas de la sociedad, sin dejar de ser un negocio rentable y que cada vez logran mayor adhesión.

Miembros del ecosistema nacional identifican las áreas de educación y sustentabilidad como las más desarrolladas. No obstante, advierten que el financiamiento y el bajo interés de los inversionistas en proyectos sociales; la visibilidad, y la generación de modelos de negocio son las principales dificultades.

El director ejecutivo de Socialab, Julián Ugarte, expresa que en Chile “la demanda es mayor que la oferta, hay más emprendimientos que pueden tener un impacto social, que instituciones entregándoles apoyo. A la fecha, hemos realizado 43 convocatorias, nos han llegado más de 23 mil ideas de 92 países, pero solo hemos podido apoyar a 140”.

Ugarte señala el principal desafío es aumentar los recursos para estos emprendimientos. “El inversionista quiere apostar por modelos que funcionan, pero para tener un proyecto definido alguien debe haberlo apoyado al principio. Hoy se necesita financiar muchos prototipos para que puedan encontrar su modelo y esa inversión al principio, cuando hay mayor riesgo, no existe”, comenta.

Los proyectos apoyados por Socialab han logrado impactar a 1 millón de personas en Latinoamérica, con una inversión de US$ 4 millones.

Desarrollo local

En el país cada vez son más las organizaciones e iniciativas que apoyan el emprendimiento social, siendo replicadas en la región. A Socialab se une Sistema B, Ashoka, Corfo y el Festival Internacional de Innovación Social (fiiS).

La directora ejecutiva de Start-Up Chile de Corfo, Rocío Fonseca, advierte que otro reto es la falta de una mirada de negocio por parte de los emprendedores, así como la escasa motivación de los inversionistas en temas sociales.

“Existen proyectos muy buenos, pero faltan modelos de negocio que los respalden y los hagan rentables. Quizá no faltan fondos, sino una visión de cómo llevar estas iniciativas al mercado. Faltan expertos en el área de negocios que se involucren en temas sociales, asesorando a los emprendedores”, explica Fonseca.

En este escenario, Corfo en 2015 lanzó el Subsidio Semilla de Asignación Flexible para el Apoyo de Emprendimientos de Innovación Social, SSAF-S, para co financiar convocatorias y la primera fase de desarrollo de emprendimientos de innovación de este tipo. El programa aprobó siete proyectos por $ 671.950.000, con potencial de apoyo a 56 emprendimientos.

Desde otra óptica, Alexandra Edwards, directora de Ashoka, advierte que otro desafío es visibilizar iniciativas, permitiéndoles potenciar su negocio e inspirar a otros. Por ello, la organización, que opera en Chile hace cuatro años, se ha centrado en generar iniciativas vinculadas a la educación, ámbito al que se dedican 700 de los 3 mil Ashoka Fellows a nivel mundial.

Ashoka Chile está realizando un trabajo territorial con colegios y universidades para identificar a los agentes de cambio, en donde se enmarca el encuentro Minka 2016.

“Es un sueño, que en el futuro, a los alumnos les preguntes qué problema de la sociedad están resolviendo y no qué carrera están estudiando”, concluye Edwards. 

 

FreshWater
La apuesta por entregar agua a bajo costo

Con el objetivo de entregar una solución real y doméstica a personas que no tenían acceso a agua de buena calidad, en 2014 y de la mano del ingeniero Forestal Héctor Pino, se creó FreshWater, compañía que ideó una máquina capaz de transformar el aire en agua potable mediante el proceso de condensación, volviéndola prístina, es decir, libre de sodio, preservantes y metales ¿La diferencia con otros sistemas en el mercado? Lograr hacerlo a bajo costo, a $ 30 por litro.

"En vez de esperar a que llueva, creamos una nube que condensa el aire y hacemos llover al exterior de la máquina", explica Pino.

El sistema funciona enchufado a la corriente o una batería, cuenta con un grifo y permite recolectar entre 9 y 30 litros de agua diariamente y se ha instalado en diferentes comunidades en las regiones de Antofagasta y Atacama, beneficiando en menos de un año, a más de 600 personas, cifra que buscan ampliar a mil usuarios en 2016.

El emprendimiento -que ha contado con apoyo de Corfo, mediante Start-Up Chile y la asignación de un Subsidio Semilla de Asignación Flexible por $ 60 millones- espera llegar en 2017 a Argentina y Colombia.

 Lab4U

Democratizando la ciencia

Con el objetivo de solucionar los problemas de la educación científica y democratizar la ciencia, hace tres años se creó Lab4U, aplicaciones móviles que convierten el smartphone en un instrumento de laboratorio, permitiendo experimentar en diferentes áreas.

"Hoy, el 88% de colegios en Latinoamérica no tienen laboratorios. Es un problema multifactorial, educacional, social y económico, al que se suma la desmotivación de los alumnos, se murió la curiosidad y el objetivo de este equipo es cambiarlo", comenta la fundadora de Lab4U, Komal Dadlani.

Actualmente, tiene disponible Lab4Physics, y está desarrollando Lab4Chemistry y Lab4Biology. Además de un portal web orientado al profesor para facilitar su trabajo.

Dadlani señala que Lab4U está presente en 15 colegios y tres universidades en Chile. Además, tienen usuarios en México, Colombia y Estados Unidos, y están en conversaciones con el gobierno de Uruguay.
La firma, que en sus inicios contó con apoyo de Start-Up Chile de Corfo y Socialab, ya ha levantado capital por US$ 750 mil, y prepara otra ronda de inversión para septiembre.

Budeo

El deporte como herramienta para el desarrollo

El proyecto Budeo tiene como eje central alejar del riesgo social a niños y jóvenes en condiciones vulnerables a través de la práctica del bodyboard, explica Arturo Soto, su creador y Ashoka Fellow.

La iniciativa -que comenzó como una escuela de bodyboard en base a la experiencia de vida de su fundador- hoy integra la empresa de turismo, Budeo Tour, y fechas del campeonato nacional y del circuito mundial de esta práctica, que han contribuido a potenciar el desarrollo de la ciudad de Antofagasta y a lograr el nacimiento de iniciativas similares.

Soto explica que la propuesta se basa en cinco pilares: trabajo social, turismo, deporte, ecología y cultura, los que se combinan a través de iniciativas como una alianza con la Universidad Católica del Norte para hacer de éste un modelo de educación formal.

Hoy, la escuela cuenta con 30 alumnos, pero han pasado por ella más de 100 personas. No obstante, los recursos han sido una limitante, por lo que a través de la empresa de turismo "hemos financiado la escuela,
preocupándonos de impactar positivamente en la comunidad", concluye Soto.

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