El viaje de un grupo de dirigentes a Caracas para participar de las exequias del presidente venezolano Hugo Chávez forzó a la Confederación General del Trabajo (CGT) que lidera Antonio Caló a postergar el plenario de secretarios generales previsto para ayer, en el que la entidad pretendía oficializar un documento con fuertes críticas al gobierno.
El texto de ese pronunciamiento, que había sido acordado por la primera línea de la central el lunes pasado y trascendió esta semana, expresa por primera vez con contundencia la fuerte preocupación del sindicalismo afín a la Casa Rosada por la aceleración de la inflación y su impacto sobre el poder adquisitivo de los salarios, y reclama al Ejecutivo la ampliación de los plazos y condiciones de los controles de precios como herramienta para detener lo que la entidad considera como un proceso “peligroso” para la economía.
“El alza de precios, de notoriedad innegable, deteriora el poder adquisitivo de las remuneraciones, de las jubilaciones y pensiones y de todas las asignaciones no contributivas”, advierte el documento cegetista, que exige al gobierno encontrar “respuesta inmediata”. Además, el texto avanza con el reclamo para que se garantice la “libre” discusión de los aumentos salariales en paritarias, “sin condiciones ni limitaciones de ninguna naturaleza”, planteo que constituye un abierto rechazo a la intención de la administración kirchnerista de imponer un tope del 20% para los aumentos de este año.
Más allá de hacer eje en su inquietud por la inflación, el pronunciamiento de la central obrera también retoma la línea de las últimas declaraciones de Caló y su preocupación por el estancamiento de la economía. Al respecto, alerta que el desarrollo industrial que acompañó el crecimiento de la última década “hoy se encuentra detenido”.
Pese al tono crítico del documento, que entre sus 15 puntos también renueva los planteos por la rebaja del impacto de Ganancias, el reparto de fondos a las obras sociales y la universalización de las asignaciones familiares, la central rechaza cualquier ruptura con el gobierno y advierte contra la intención de sectores de la oposición de sacar provecho de los cuestionamientos de la entidad.
No a la ruptura
Tras conocerse la noticia de la muerte de Chávez y el viaje de varios sindicalistas a Venezuela, la conducción cegetista decidió suspender el plenario de secretarios generales, aunque aún no definió la nueva fecha en la que se concretará el encuentro. La postergación, sin embargo, no logró impedir que el documento se filtrara en la prensa, situación que generó fuerte malestar en el propio Caló y entre otros referentes de la cúpula sindical que querían aguardar el retorno de la presidenta al país para difundir sus cuestionamientos por la falta de respuestas oficiales a sus principales reclamos.
El texto del pronunciamiento fue consensuado durante la reunión que los miembros de la denominada “mesa chica” de la central mantuvieron el lunes, un encuentro que permitió limar algunas diferencias entre los planteos de los dirigentes que reclaman asumir una posición más crítica en la relación con la Casa Rosada y aquellos que presionan para suavizar las expresiones públicas contra el gobierno para evitar un escenario de ruptura.