Por Marco Fajardo
Una campaña sin grandes decisiones económicas y un ajuste postelectoral espera el director de la consultora venezolana Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, que anticipa un crecimiento de 1% este año y una caída de 0,5% en 2014, con un repunte en 2015 (1,9%) y 2016 (2,7%).
- ¿Cuál es la situación de la economía?
- La economía venezolana termina 2012 con un crecimiento importante, de 5,6%. Sigue teniendo un problema grave de inflación, a pesar de que pasó de 27% (en 2011) a 20% (en 2012). Hay marcados desequilibrios en materia fiscal, con un déficit superior al 15% del PIB en 2012, el más alto en nuestra historia. El principal problema es la oferta. De hecho, la escasez está aumentando, en parte porque es cada vez más costoso proveer bienes y servicios.
- ¿Qué sucederá ahora?
- Lo primero es que se abre un nuevo período de campaña electoral, muy corto, a lo sumo de dos meses. Eso va imponer al gobierno evitar tomar decisiones con costo político, como alzas de impuestos, otra devaluación o autorizaciones de aumentos de precios. Va a venir un impulso del gasto importante, ya lo hemos tenido en el pasado. Lo tuvimos en 2012, entre enero y octubre, y se redujo en el último trimestre. Luego ha empezado tímidamente en enero a crecer y creo que esa tendencia se va a profundizar en las próximas semanas. Hay que resolver el problema de la escasez, el acceso a las divisas, por lo cual es probable que la autoridad que controla el tema cambiario liquide un poco más de divisas en las próximas semanas para evitar una escalada en la escasez que tenga impacto político.
- ¿Qué medidas tomará el nuevo gobierno?
- El gobierno, que sería de Nicolás Maduro, probablemente actúe en tres áreas. En el área petrolera es importante algún tipo de flexibilización para garantizar la inversión extranjera, la inversión de los socios extranjeros de Pdvsa, que permita apuntalar un poco la producción. Otra área de acción es el tema cambiario. Podría haber una nueva legalización del mercado paralelo de divisas que dé oxígeno al sistema cambiario. En el tercer punto, la materia fiscal, probablemente habrá un aumento del impuesto a la renta –especialmente en empresas bancarias y de seguros-, el regreso del impuesto a las transacciones financieras (que ya se aplicó en 2007) y no descartaría una subida del IVA y una revisión del subsidio a la gasolina.
- ¿Qué pasaría si ganara la oposición?
- Tendría que aplicar un programa de reformas. El candidato opositor (Henrique) Capriles ha dicho que su prioridad es mantener el gasto social, incentivar la inversión, desmontar las estructuras de control y restablecer confianza (...) pero tiene en contra una institucionalidad bajo el chavismo, con 20 de 23 gobernadores que son chavistas y la mayoría chavista en la Asamblea Nacional. El margen de maniobra sería muy limitado para aplicar reformas profundas y adicionalmente tampoco tendrá holgura en el precio de petróleo. La triste paradoja de un gobierno opositor es que va a heredar los desequilibrios de Chávez y probablemente le exploten.