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Guyana apuesta por la inversión en sanidad y educación para evitar la “maldición del petróleo”

A diferencia de otros países latinoamericanos, el presidente busca transformar la nación en un centro regional de servicios con la ayuda de la floreciente riqueza procedente del crudo.

Por: Michael Stott | Publicado: Jueves 5 de mayo de 2022 a las 04:00 hrs.
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El presidente de Guyana, la economía de más rápido crecimiento del mundo, ha invitado a los inversionistas a apoyar su ambiciosa visión de transformar el pequeño país sudamericano en un centro regional de salud, educación y transporte con la ayuda de la floreciente riqueza procedente del petróleo.

“Estamos invirtiendo mucho en atención sanitaria y en educación”, le dijo el presidente Irfaan Ali, de 42 años, al Financial Times en una entrevista durante su visita a Londres la semana pasada en busca de inversiones. Pero no solo en eso, “sino que estamos invirtiendo en atención sanitaria y educación como importantes generadores de divisas en el futuro, para que Guyana pueda convertirse en un centro de sanidad y educación para Sudamérica, para el Caribe y para la enorme diáspora que reside en Norteamérica”.

La suerte de Guyana, una antigua colonia británica con una población de 787.000 habitantes, ha cambiado radicalmente desde que ExxonMobil descubrió grandes yacimientos de petróleo en alta mar en 2015.

La producción de crudo comenzó en 2019 y está aumentando rápidamente.

Exxon y sus socios, Hess y la china CNOOC, tienen previsto alcanzar este año una producción de 340.000 barriles por día. Ali dijo que la producción local de crudo podría superar el millón de barriles diarios en tres años, lo que supondría un aumento de los ingresos del gobierno de casi US$ 4 mil millones este año a US$ 10 mil millones anuales a partir de 2025.

Economía sostenible

Guyana, que hasta hace poco era uno de los países más pobres de las Américas, espera evitar la “maldición del petróleo” que ha afectado a tantas naciones, gastando su nueva riqueza en la construcción de una economía sostenible a largo plazo.

La infraestructura de transporte es un elemento crucial. Guyana, el único país anglófono de América del Sur, ha estado históricamente aislada de sus vecinos por los ríos y la selva, pero el Ejecutivo está planeando construir carreteras y puentes que la conecten con la Guayana Francesa y Surinam al este, y con Brasil al sur.

Estas conexiones por carretera, más un puerto de aguas profundas planificado en su costa caribeña, podrían abrir un corredor de transporte desde el norte de Brasil hasta los mercados del Atlántico.

“Tenemos intensas conversaciones con Abu Dhabi Ports sobre el desarrollo de un gran puerto de aguas profundas en Guyana”, dijo Ali. “Ese puerto apoyará al norte de Brasil y le dará acceso al Atlántico”.

Ali estimó el costo probable de la obra en “unos US$ 2 mil millones”. Dijo que Abu Dhabi Ports se ofrecía a financiar el proyecto, pero que el gobierno guyanés podría co-invertir.

En cuanto a la autopista que va al sur hacia Brasil, dijo que ya se había adjudicado una licitación para la construcción del primer tramo y que las obras comenzarían pronto.

Mientras se desarrolla su industria petrolera, Guyana está considerando la posibilidad de crear una compañía petrolera nacional. Sin embargo, Ali recalcó que, de llevarse a cabo, “funcionaría como un negocio” y se enfocaría en nuevos desarrollosm y “nunca se dedicaría a adueñarse de la producción existente de operadores extranjeros. Eso está descartado”, dijo.

Potencial de crecimiento

Debido al rápido aumento de la producción de petróleo se prevé que la economía de Guyana crecerá en un 47% este año, la de mayor crecimiento del mundo, según el FMI.

Esta cifra se suma a la expansión del 20% del año pasado y del 43% del año anterior. Se ha creado un fondo soberano para salvaguardar los ingresos del petróleo para las generaciones futuras.

David Jessop, editor de Caribbean Insight y experto en Guyana, dijo que el mayor obstáculo para las ambiciones de Ali probablemente sea la falta de personal. “Cuando se observa el tamaño de la población de Guyana y su ubicación, uno se da cuenta de que la principal limitación son los recursos humanos”, dijo. “El potencial del país está ahí, pero explotarlo es un desafío verdaderamente serio”.

Ali desea hacer hincapié en otros activos que existían antes de que se descubriera el petróleo, como los 18,5 millones de hectáreas de selva tropical, que podrían apoyar el ecoturismo y un centro de biodiversidad, además de generar ingresos por la conservación. “Mucha gente no sabe que los bosques de Guyana almacenan 19,5 gigatoneladas de carbono”, dijo. “Eso puede tener ingresos anualizados cercanos a los US$ 200 millones a través de los créditos y los mercados de carbono”.

Ali dijo que el auge del petróleo había provocado la visita de una amplia gama de instituciones financieras internacionales, fondos soberanos y fondos de inversión.

Los obstáculos

Otros actores con intenciones menos benévolas también se han interesado. Venezuela ha intensificado la presión sobre su antigua reclamación territorial —que se remonta al siglo XIX- sobre los dos tercios occidentales de Guyana.

Guyana ha remitido la disputa a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) y Ali dijo: “Hemos animado constantemente a Venezuela a participar plenamente en el proceso y a respetar el dictamen de la CIJ”.

La carretera a Brasil también podría ser un arma de doble filo, ya que no sólo traería un valioso tráfico de mercancías a un nuevo puerto guyanés, sino también una posible afluencia de madereros, acaparadores de tierras y mineros ilegales.

Es probable que la vigilancia de estas grandes extensiones de selva tropical prácticamente deshabitada represente un gran reto para la policía y las fuerzas armadas de Guyana, dada la población del país.

Los obstáculos para la realización de la visión de Ali son formidables. Muchos países en desarrollo han despilfarrado la riqueza petrolera en corrupción, proyectos de construcción dispendiosos y auges de consumo efímeros.

También puede haber cuestiones políticas. La democracia de Guyana es frágil y el país lleva mucho tiempo dividido por líneas étnicas.

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