Por Lo Wei
Los contaminantes en el delta del Río Perla son más peligrosos que aquellos que ahogan a la capital china, porque contienen mayores niveles de compuestos nitrogenados orgánicos peligrosos, comentó un analista.
Wu Dui, experto en neblina de polvo e investigador de la Academia China de Ciencias Meteorológicas, dijo que las partículas PM2,5 que amenazan la salud en la región del delta contenían más compuestos nitrogenados orgánicos que en las partes central y este de China y el delta del Río Yangtsé.
Los compuestos orgánicos volátiles son principalmente emitidos durante la manufactura de zapatos y cosméticos y son los principales componentes del smog fotoquímico.
Wu aseguró que el problema fue identificado hace una década, pero ha recibido poca atención.
Su reclamo llegó mientras un estudio británico concluyó que la exposición a niveles más altos de partículas finas –la contaminación aérea que acosa a muchas ciudades asiáticas incluidas Beijing y Hong Kong– causa una brusca alza en las muertes por ataques cardíacos.
Investigadores de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres establecieron un claro vínculo entre la exposición a contaminantes PM2,5 y muerte prematura luego de seguir a 154 mil pacientes en Inglaterra y Gales que habían llegado al hospital con ataques cardíacos entre 2004 y 2007.
Cerca de 30 veces más delgadas que un pelo humano, desde hace tiempo las partículas PM2,5 han sido identificadas como un problema respiratorio, ya que su tamaño les permite alojarse en los pulmones. El nivel promedio de PM2,5 en Hong Kong es entre 30 y 35 microgramos por metro cúbico. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha fijado 10 microgramos de PM2,5 por metro cúbico como máximo de exposición anual promedio.
“Encontramos que por cada 10 microgramos por metro cúbico en PM2,5, había un aumento de 20% en la tasa de muerte”, afirmó Cathryn Tonne, quien lideró el estudio.
Ellos siguieron a los pacientes por más de tres años luego de que se les diera el alta. Casi 40 mil murieron en ese período. Si los niveles de PM2,5 hubiesen sido reducidos a su tasa natural, ellos calcularon que el número de muertes habría caído en 4.873, ó 12%.
Según Anthony Hedley, profesor clínico honorario de medicina comunitaria de la Universidad de Hong Kong, el nuevo estudio cuantifica la relación entre la contaminación del aire y las enfermedades cardíacas.
El mes pasado en Bejing los niveles PM2,5 alcanzaron 993 microgramos por metro cúbico, casi 40 veces el límite recomendado por la OMS de 25 microgramos durante un período de 24 horas, provocando protestas públicas.