Por Marta apablaza R.
“Presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Soldado bolivariano, socialista y anti imperialista”. Con estas palabras se definía en su biografía de Twitter, Hugo Chávez, quien falleció ayer, a los 58 años, en el Hospital Militar Carlos Arvelos de Caracas, lugar al que regresó desde La Habana el 18 de febrero tras someterse a una cirugía para combatir el cáncer. Tras su muerte, el carismático líder deja al país profundamente polarizado y comprometido en una compleja tarea para mantener la continuidad institucional, con su partido tratando de preservar su legado, y la oposición decidida a aprovechar el vacío que dejará su partida.
Pero más allá de los eventos que vendrán en los próximos días, la mayoría de los analistas prevé que su proyecto político de una república bolivariana quedará truncado, porque estaba fuertemente basado en su propia figura, y ningún otro dirigente en Venezuela goza actualmente del poder de movilización que tenía el ex militar.
El comandante Chávez
Hijo de profesores, Hugo Chávez nació el 28 de julio de 1954 en el pueblo de Sabaneta, en el estado de Barinas, ubicado en el llano venezolano. De personalidad extrovertida, polarizó la vida política de su país. Gobernó Venezuela por catorce años bajo el proyecto socialista que el mismo llamó “La revolución bolivariana”, cuyo principal objetivo era convertir a Venezuela “en una potencia en lo social, económico y político” bajo una vía alternativa al capitalismo.
Este modelo se fundó en el auge que durante su gobierno registró el precio del petróleo y que repletó las arcas fiscales, pero se legitimó en los votos. Chávez ganó una elección presidencial y tres reelecciones, todas con más de 50% de respaldo. Pero, sumando referendos y otros comicios, su gobierno se impuso trece veces en las urnas. Su éxito con el electorado, sin embargo, no evitó una vida política azarosa. Chávez ingresó a la Academia Militar de Venezuela en 1971, obtuvo el título de Licenciado en Ciencias y Artes Militares y fundó el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 MBR-200. En 1992 adquirió protagonismo luego de participar en el golpe de estado contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez, que estaba implementando las políticas neoliberales recomendadas por el Fondo Monetario Internacional.
Luego de pasar dos años encarcelado, recibió una amnistía y volvió a la arena política. En 1998 ganó las elecciones con el apoyo de su partido Movimiento Quinta República, y tres años después sobrevivió a un fallido golpe de estado. Luego de altos y bajos, en 2006 inició su tercer periodo decidido a profundizar su proyecto socialista. En su última campaña presidencial de 2012, cuando ya estaba luchando contra el cáncer, su victoria no fue tan resonante, pues la oposición finalmente logró aglutinarse en torno a un candidato único, Henrique Capriles, quien obtuvo 44% de las preferencias.
En la escena mundial y regional nunca pasó inadvertido.
Influencia regional
Su objetivo era reordenar el sistema internacional y posicionar al continente de igual a igual frente a la hegemonía de EEUU y Europa. Para ello ejerció su influencia a través de una red de aliados y líderes de la izquierda latinoamericana, como Rafael Correa en Ecuador, Cristina Fernández en Argentina, Evo Morales en Bolivia, y Fidel y Raúl Castro, en Cuba.
Pero su figuraba pesaba tanto que algunos dirigentes socialistas buscaron desmarcarse para calmar a los mercados, como Dilma Rousseff en Brasil, y Ollanta Humala en Perú. En su último gobierno estableció como objetivo fortalecer la Alianza Bolivariana de América (ALBA), fundada en 2004 para impulsar una zona económica regional y crear una institución que compitiera con el Banco Mundial y el FMI.También defendió la idea de crear un ejército latinoamericanos integrado por todos los países de la región.