En su primera jornada de operaciones de la semana, Wall Street se acopló a la mayoría de los resultados mundiales y cerró a la baja, en medio de un día donde continuó la incertidumbre por la debilidad de la economía de la zona euro, en especial por el temor a que Grecia se declare en default y arrastre al viejo continente a una nueva crisis.
En medio de este escenario, el principal indicador de la plaza neoyorquina, el Dow Jones, cerró con una baja de 0,9 y acumuló su tercera caída consecutiva, terminando las operaciones diarias en 11.139,3 puntos.
Asimismo, el industrial S&P 500 también se depreció hoy, anotando un retroceso de 0,74% hasta 1.165,24 unidades. En la misma línea, el compuesto Nasdaq se acopló con los otros índices y tuvo una baja más moderada de 0,26%, con lo que llegó a 2.473,83 enteros.
Esta mañana se dio a conocer el informe de la Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM), que señaló que el sector de servicios subió hasta los 53,3 puntos en su índice de actividad, desde los 52,7 de julio, mientras que el mercado esperaba una caída hasta los 51 puntos.
Este dato ayudó a moderar la caída registrada en las primeras operaciones, que se habían acoplado a los temores de recesión provenientes de Europa.
Además, los mercados se encuentran a la espera del anunciado discurso del presidente de EEUU, Barack Obama, quien hablará frente al Congreso Pleno de ese país para presentar medidas de estímulo al empleo en la principal economía del mundo. Obama ha planteado que la mejora en el empleo es prioritaria para dar un mayor impulso a la debilitada situación estadounidense, por lo que se han generado expectativas con respecto a lo que pudiera anunciar este jueves.