El tipo de cambio chileno abrió al alza este lunes, ya que Donald Trump se mostró insatisfecho con la respuesta de Irán a la última propuesta de paz estadounidense. En todo caso, el mercado está tomándose las cosas con moderación, y el cobre sigue consolidándose como un ganador del conflicto.
La paridad local subía $ 3,7 hasta $ 894,5 en las primeras transacciones, tras completar una caída semanal de $ 10 el viernes, por las expectativas de un pronto acuerdo entre Estados Unidos e Irán.
Acuerdo que se ha visto más difícil de lograr, después de que este domingo Trump calificara de "totalmente inaceptable" la respuesta de Teherán. Como reacción a esta noticia, el petróleo Brent subía 3% a US$ 104 por barril, las condiciones financieras se endurecían y el dollar index -un indicador del dólar global- recuperaba 0,1%.
Sin embargo, el cobre Comex escalaba 1,5% a US$ 6,39 por libra, nuevos máximos desde finales de enero, que fue cuando logró un récord de US$ 6,58. Similar alza mostraba el futuro cotizado en Londres, alcanzando US$ 6,23 la libra (su peak histórico fue de US$ 6,59).
"El mercado ha dejado atrás el impacto del conflicto entre EEUU e Irán, y el cobre sigue ahora su propia tendencia de precios", dijo la directora de operaciones de Suzhou Chuangyuan Harmony-Win Capital Management, Jia Zheng, citada por Bloomberg. Esto se debe principalmente a factores como la escasez de oferta y la disminución de las existencias en China, explicó.
Según analistas de Citigroup, la demanda de metales para la transición energética y la defensa, junto con las dificultades de suministro, reforzarán la resistencia del cobre en el peor de los casos, que implicaría un cierre prolongado del estrecho de Ormuz.
También en el margen la demanda se vio respaldada por los datos de inflación de China. En particular los precios al productor, que se aceleraron fuertemente a 2,8%, un punto porcentual sobre las expectativas.
Los inversionistas están expectantes a la cumbre entre Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, que tendrá lugar de jueves a viernes. Se espera que, con más de dos meses de duración, la guerra de Irán tome un lugar esencial en las conversaciones entre ambos líderes, quienes también buscarían hablar sobre el comercio bilateral y estabilizar relaciones.