La incertidumbre política pasa factura a la cotización del euro. La divisa comunitaria se desinfla por debajo de los US$ 1,30, a mínimos de tres meses, fruto de su sexta caída consecutiva, su peor racha desde septiembre de 2011.
La divisa comunitaria se convierte en una de las principales víctimas de los temores que deparan los resultados de las elecciones celebradas tanto en Francia como en Grecia.
En la segunda mayor economía de la eurozona la victoria del socialista Hollande, además de romper el 'eje' que formaban Sarkozy y Merkel, abre las incógnitas sobre la forma de compatibilizar la austeridad con la apuesta por el crecimiento económico del nuevo presidente francés.
En Grecia el panorama político, y económico, vuelve a activar todas las alertas. El auge de los extremismos y el rechazo a los partidos que respaldaban los planes europeos de rescate multiplican las incógnitas sobre la deuda griega. El interés exigido a los bonos a largo plazo resultantes de la reestructuración de sus bonos se sitúa muy por encima del 22%.
Con este panorama, el euro amanecía ya por debajo de los US$ 1,30, en mínimos de los tres últimos meses. La de hoy sería la sexta jornada consecutiva de descensos en el euro, su mayor racha a la baja desde septiembre de 2011.