Este lunes el euro retrocedió ante el dólar hasta cotizarse en US$ 1,3146, debilitado por los malos datos económicos provenientes de su zona de origen y las señales de un posible contagio de la recesión hacia otros países. Así, terminó con dos días de alzas consecutivas.
Otros indicadores del Viejo Continente también sintieron el aumento del temor a una crisis.
El rendimiento de los bonos italianos -una de las economías más cuestionadas- se elevó nuevamente, así como el costo de préstamo en Francia.
Compras, interrumpidas
A ello se suma que por sexta semana consecutiva el Banco Central Europeo (BCE) mantuvo congelado su programa de compra de bonos soberanos.
La entidad monetaria interrumpió la compra de deuda soberana de países con dificultades de financiación, después de inyectar más de un billón de euros a tres años en dos operaciones, la primera a finales de diciembre y la segunda a finales de febrero.
Hoy el BCE debe ofrecer depósitos para neutralizar las inyecciones de liquidez ofrecidas.