A paso acelerado trabaja la Fiscalía Centro Norte. Y es que ayer la familia Contín concurrió a los tribunales de garantía para solicitar al juez que lleva la causa de la fallida corredora Alfa que cierre la investigación.
Con esto, se abre un plazo de diez días para que la unidad de delitos de alta complejidad de la fiscalía, encabezada por José Morales, presente la acusación contra los implicados en el caso. La fiscalía presentaría la acusación pocos días antes que termine el plazo.
Según la defensa de los ex controladores de la fallida corredora, “el objetivo que perseguimos al solicitar el cierre de esta investigación, cuyo plazo venció hace 6 meses, es que los Tribunales de Justicia, en el contexto de un juicio oral y público, luego de ponderar las pruebas, se pronuncien ratificando nuestra visión de los hechos, en el sentido que no existe delito alguno atribuible a Alfa corredores de bolsa o sus representante y ejecutivos”.
Además, según la defensa, la Fiscalía “no ha sabido asignarle el valor y trascendencia para establecer las verdaderas responsabilidades en la quiebra de Alfa”.
Investigación y cargos
Alejandro Contín, quien fuera presidente de la corredora, y su hijo, Antonio Contín (ex gerente general) están formalizados por quiebra fraudulenta, uso indebido de custodias, entrega de antecedentes falsos a la SVS y obtención de créditos proporcionando datos falsos.
La Fiscalía investiga un quinto delito: efectuar transacciones de valores con el objeto de estabilizar, fijar o hacer variar artificialmente los precios. Estos serían los cargos por los que serían acusados.
Una de las intenciones de la familia Contín al pedir el cierre del caso es llegar a un juicio oral, instancia a la que esperan puedan conducir también las demandas presentadas contra los ejecutivos de bancos y corredoras de bolsa que firmaron el convenio preventivo que abrió la puerta a la liquidación de un paquete de acciones de AFP Provida que estaba en sus manos.
Según argumentan, tras esa venta (que en su momento equivalía a casi el 10% de AFP Provida) los acreedores procedieron a autopagarse preferentemente por sobre otros, faltando con esto a la Ley de Quiebras.