La mayor incertidumbre económica y el bajo desempeño de los mercados accionarios en el mundo desarrollado fueron dos de los factores más significativos en el frenazo que tuvo la creación de riqueza en el mundo en 2011.
Así lo señala el último reporte de The Boston Consulting Group (BCG), que tras haber recopilado datos de 63 mercados -que representan el 98% del PIB mundial- determinó que el patrimonio financiero conjunto de las familias más ricas del mundo llegó a
US$ 122,8 billones (millones de millones) en 2011. Dicha cifra implica un aumento de 1,9% con respecto al año anterior, pero es muy inferior a la experimentada en 2009 y 2010, que llegó a 9,6% y 6,8%, respectivamente.
Según observa el informe de BCG, fue el aumento en la fortuna de las familias de los países emergentes lo que empujó el “modesto” crecimiento que tuvo la riqueza en el mundo.
Así, los altos patrimonios del grupo del “nuevo mundo” (Asia Pacífico excepto Japón, Europa del Este, América Latina, Medio Oriente y África) tuvieron un incremento de 10%, mientras que los del “viejo mundo” (Europa Occidental, Japón y Norteamérica) cayeron en 0,9%. La principal fuerza creadora de riqueza, de acuerdo al informe, fue el crecimiento económico de las regiones emergentes.
La disminución de las fortunas significó para los países desarrollados que muchas de sus familias dejaran de ser millonarias en 2011. Así, por ejemplo, entre Estados Unidos y Japón, 182.000 familias descendieron del umbral de millonarios.
Sin embargo, la aparición de nueva riqueza en los países en desarrollo, particularmente en China e India, significó un aumento global de 175.000 nuevas familias de millonarios.
El negocio de la administración
Para los autores del informe, los rendimientos negativos de la riqueza, sobretodo para las familias del viejo mundo, representan desafíos para los administradores.
“Sólo las instituciones de gestión de riqueza que tomen medidas, en lugar de adoptar una actitud de esperar y ver qué pasa, estarán en condiciones de prosperar independientemente de la dirección que tomen finalmente los mercados”, señaló Jorge Becerra, socio senior de BCG y coautor del informe.
Asimismo, señala la consultora internacional, el desafío de evolución es mayor para la industria de gestión offshore, que “continúa bajo una presión intensa y creciente debido a un mayor escrutinio regulatorio, especialmente de las autoridades fiscales de EEUU y Europa Occidental”.