por I. rojas y m. gómez
Cambios voluntarios en la forma en que las empresas reportan sus resultados, informan sus hechos relevantes y se relacionan en forma sistemática con quienes compran sus acciones y bonos planteó el gerente gereral de Santander corredores de bolsa, Ignacio Pérez.
“Son ajustes que los inversionistas están pidiendo, que el mercado conoce y donde ganan los dos lados: si la empresa tiene una mejor relación con el inversionista puede lograr menores tasas de financiamiento y éste tendrá más confianza de invertir con ellos”, afirmó.
Agrega que hoy, tras el caso La Polar, que puso en duda la veracidad de la información pública y la demanda global de los consumidores por mayor información y derechos, existe la oportunidad y el espacio para impulsar una agenda de transparencia frente a los inversionistas “que también son consumidores, en este caso de acciones y bonos”.
Advierte que Chile se ha venido “estancando” en esta área.
Su lista de cambios, “que escuchamos una y otra vez inversionistas locales y extranjeros”, incluye al menos siete aspectos:
- No afectar precios: En el extranjero, la entrega de resultados y todos los hechos esenciales relevantes que puedan tener modificación en los precios se entregan previo a la apertura de la bolsa o después del cierre. En Chile no y eso puede afectar a quienes en ese momento están negociando acciones o bonos de la compañía que reporta.
- Entrega de resultados: “En Chile la demora en la entrega de información parece excesiva. Que hoy los resultados del primer trimestre se entreguen como último plazo cuando ya casi se está cerrando el segundo trimestre... Sería ideal acortarlo.
También se necesita calendarizar la entrega de resultados, con fecha y hora durante el año. Así los analistas e inversionistas están preparados para recibir y procesar los datos. Eso hace que los reportes no se concentren en exceso y que haya desfases para cada estamento del mercado financiero pueda ir haciendo su trabajo.
Y las compañías deberían hacer siempre reuniones después, porque normalmente nadie puede explicar los números tan bien como el management”.
-Homologar información: “Cuando se mira la FECU y el reporte anual consignado en el formulario 20F que se entrega la Securities and Exchange Commission de EEUU (SEC), la descripción de los activos es mucho más clara y exhaustiva en el último formulario. Entonces homologar la información es realmente muy necesario”.
- Relaciones con inversionistas: No todas las empresas tienen un encargado de relaciones con inversionistas y algunos no saben inglés. Los extranjeros valoran mucho tener a alguien de la empresas a quien contactar si tienen preguntas. Es un factor que revela el valor que las empresas asignan al inversionista actual y al potencial.
- Reportes bilingües y oportunos: Los reportes de resultados, hechos esenciales y comunicados de prensa debieran elaborarse en inglés y español, y enviarse directamente a los inversionistas en todo el mundo. “Pasa que, por ejemplo, clientes de Nueva York conocen algún hecho importante de una compañía en la que invierten porque un diario lo publica, pero no porque reciba información directa, en forma proactiva”, dice.
-Información comparable: Si una compañía cambia la forma de entregar sus estados financieros, debiera acompañarse un proforma que ilustre lo que pasaba antes, de modo que sea posible comparar.
- Proyecciones: “Todas las compañías tienen presupuesto, estimaciones de venta y de utilidades. ¿Por qué, cada cierto periodo, no dan sus proyecciones para los próximos 12 meses? Y después, si hay cambios, los corrigen.
En EEUU las compañías así lo hacen y van preparando al inversionista. No es que la información fluya por canales no oficiales que pueden abrir la puerta al uso de información privilegiada, sino que dar más visibilidad para que el accionista pueda ver si su modelo es razonable o no”.
Ignacio Pérez insiste en que con esta agenda de buenas prácticas, que incluye cambios significativos y otros menores, las empresas podrían tener un mejor acceso al mercado de capitales.