por fabiola garcía sanders
Tras el regreso de ruidos en Europa y de dudas sobre el aterrizaje de China, los mercados emergentes parecen haber recuperado su atractivo para el mundo de las inversiones.
Las cifras revelan que la difrerencia entre los índices líderes que miden la rentabilidad de estos dos mercados -el MSCI World de los desarrollados y el MSCI Emerging Markets de los emergentes- es de 3,09 puntos porcentuales, brecha menor a la presentada a fines de febrero, cuando la diferencia superaba los siete puntos porcentuales.
Esto en un escenario en que la volatilidad medida por el índice VIX comienza a elevarse desde su mínimo del año (poco más de 14 puntos a fines de marzo) para escalar a 19,08 puntos ayer. Con todo, se trata de niveles aún bajos respecto de los 48 puntos al que llegó el VIX en medio del peak de la crisis de deuda soberana europea el año pasado.
Para el analista de estrategias de inversión de Cruz del Sur, Hugo Osorio, todo se ha ido ajustando por beta (mayor volatilidad) y como comenzó cierto ajuste de mercado, los emergentes de inmediato adquirieron un sesgo mucho más negativo.
El especialista ejemplifica que un inversionista, al momento de armar un portafolio, pensaría en el escenario de los próximos meses, sumado al ruido que ha generado España y China, ante lo cual tomaría utilidades en los mercados emergentes -puesto que las acciones están cayendo- e invertiría en un desarrollado más seguro, como EEUU, ya que en Europa los títulos también se han depreciado principalmente por España.
“El problema está súper enfocado en Europa y el mercado todavía no le ha dado la improtancia que merece el tema. Las acciones están baratas, todavía lo que hemos estado viendo en el último tiempo sigue siendo un ajuste técnico”, dijo Osorio.