Pese a que hoy en día la inseguridad ciudadana se ha convertido en el principal problema que atraviesa Perú, la minería ilegal sigue siendo una piedra en el zapato para las autoridades, ya que no solo es una actividad ilícita que sigue avanzando, sobre todo, al interior del país, sino que viene generando ganancias económicas por encima de otros delitos, como el narcotráfico.
Además, genera un impacto nocivo en el medioambiente y en algunas zonas altoandinas y amazónicas, cuyos ríos y bosques han sido afectados irremediablemente.
En conferencia de prensa, el coordinador nacional de las Fiscalías Especializadas en Materia Ambiental (FEMA), Frank Almanza, dio detalles sobre cómo ha ido avanzado la minería ilegal en el país, así como brindó un balance de las acciones que se vienen realizando desde su institución.
"De un tiempo a esta parte la minería ilegal ha adquirido bastante importancia, debido a que es un delito fuente del cual convergen varias formas de criminalidad. A partir de la minería ilegal se genera trata, sicariato, extorsión, seguramente también lavado de activos. Entonces, este delito como delito fuente nos genera gran preocupación en el Ministerio Público", advirtió
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¿Cuáles son las zonas críticas?
Almanza informó que en la actualidad son 10 las regiones que tienen una marcada actividad minera y con acciones de violencia producto del accionar de las organizaciones criminales que operan en dichos lugares.
Estos son: Loreto, Amazonas, Piura, Áncash, Ucayali, Madre de Dios, Apurímac, Ayacucho, Arequipa y Puno.
En estos departamentos se ha identificado 10 zonas de alto riesgo por la minería ilegal: Dátem del Marañón, Condorcanqui, Ayabaca, Reserva comunal del Sira, La Pampa, Cotahuasi, Tambobamba, Puquio, Carhuaz, Recuay, Antonio de Raimondi y Sandia y Carabaya.
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