El Gobierno de Colombia determinó aumentar los precios internos de la gasolina durante este mes de abril ante el alza de los precios del petróleo a nivel mundial que han agravado un déficit presupuestario que ya se está ampliando en el país.
Según informó el regulador de energía y gas conocido como CREG, los precios de los combustibles en las principales ciudades del país cafetero aumentarán en promedio 375 pesos colombianos (US$ 0,10), mientras que el diésel subirá alrededor de 81 pesos colombianos.
De acuerdo con informaciones de Bloomberg, la medida se produce tras los recortes temporales implementados en febrero y marzo para frenar la inflación, luego de que entrara en vigor a principios de año un aumento récord del salario mínimo en el país.
En esa línea, el Gobierno del Presidente Gustavo Petro ahora está dando marcha atrás ante el alza de los precios mundiales del petróleo, que han incrementado el costo de los subsidios a los combustibles.
TikTok busca autorización para operar como fintech de crédito y pagos en Brasil
El ministro de Energía, Edwin Palma, afirmó en una publicación a través de redes sociales el pasado 30 de marzo que el Ejecutivo volverá a asumir costosos subsidios y que será necesario aumentar los precios de forma gradual.
Países de toda Latinoamérica, desde Panamá hasta Chile, también están reduciendo los subsidios a los combustibles ante la creciente presión fiscal.
Chile anunció recientemente un aumento de más del 50% en un solo ajuste, lo que provocó compras de pánico en las gasolineras.
Cuando Petro asumió la Presidencia de Colombia en 2022, su administración comenzó a aumentar gradualmente los precios de la gasolina para equipararlos a los niveles internacionales.
Aunque el precio del diésel se mantuvo sin cambios, en marzo, el Gobierno publicó un decreto destinado a eliminar el subsidio a dicho combustible ante el aumento de su uso industrial.
Según el Ministerio de Minas y Energía, la medida tenía como objetivo proteger a los consumidores finales frente a las fluctuaciones internacionales de los combustibles, evitando que subsidios públicos terminen beneficiando procesos industriales intermedios.