En el marco de la cuarta reunión del sector transportista con el Gobierno, la Confederación Nacional de Transportistas de Carga (CNTC), llegó hasta dependencias del Ministerio de Hacienda a un nuevo encuentro con el jefe de la billetera fiscal, Jorge Quiroz.
El grupo estuvo liderado por el presidente del gremio, Sergio Pérez, quien llegó hasta Teatinos 120 exigiendo una muestra de apoyo por parte del Estado para enfrentar la crisis del combustible provocada por el conflicto bélico en Medio Oriente.
Y es que, en la antesala de una nueva alza en el precio de los combustibles -que solo el 25 de marzo subieron más de $ 580 en el caso del diésel y $ 380 para las gasolinas-, un nuevo incremento en los valores fue calificado por el presidente del gremio como “un momento extremadamente complejo para los transportistas".
Y agregó: "Especialmente para los pequeños y medianos, que no han logrado traspasar los incrementos anteriores a tarifa”.
A su juicio, en este contexto, “no existe capacidad para seguir absorbiendo estos costos”.
La razón principal del descontento transportista, según explicó Pérez, responde a lo que calificaron como una “falla estructural de la cadena logística”. Y es que, mientras el precio del diésel sube de manera inmediata una vez anunciado el alza, los pagos de los servicios de transporte se realizan con desfase de hasta 90 días, lo que genera una fuerte presión sobre el capital de trabajo de las empresas del rubro.
Bajo esa misma línea, la asociación gremial reclamó: “Se nos prometieron herramientas que hasta hoy no existen (…) los transportistas quedan en total desprotección frente a los generadores de carga”.
Estas declaraciones contrastan con las hechas en la tercera reunión con el Ejecutivo, donde en principio –según se declaró en el momento– se habían logrado acuerdos en beneficio de los camioneros.
Dicho trato contemplaba la actualización del Índice de Costos del Transporte (ICT), un instrumento elaborado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) que engloba todos los costos asociados al transporte de cargas y actúa como valor referencial para el establecimiento de tarifas a pagar por parte de los dadores de carga, a los camioneros.
Sin embargo, esas conversaciones no llegaron a destino. En esa línea, Pérez advirtió que desde la asociación esperan que el Ejecutivo actúe con urgencia, puesto que “cualquier nuevo aumento en el precio del diésel hará inevitable una movilización nacional”.