Durante la jornada del martes se constituyó, entre otras, la Comisión de Trabajo de la Cámara. Este trámite se produjo en medio de un ambiente de alta tensión debido a que horas antes el Gobierno había retirado el proyecto de negociación colectiva ramal de la administración anterior.
Esta jugada del Ejecutivo generó preocupación entre parlamentarios opositores, que ven con inquietud que la agenda laboral del Presidente José Antonio Kast pudiera significar retrocesos en esta área. Así, la coordinación se hace indispensable, según los integrantes opositores de la instancia, ante el adverso panorama que perciben que deberán enfrentar.
Sin embargo, porque están conscientes del escenario en que quedaron, de minoría inobjetable, existe un consenso generalizado entre ellos de que se requerirá diálogo para no caer definitivamente en la irrelevancia, aunque eso no impedirá -aseguran- la defensa de logros alcanzados en gobiernos anteriores, con lo que no sólo aluden a la administración del expresidente Gabriel Boric, sino también a beneficios impulsados por el expresidente Sebastián Piñera.
La comisión, encabezada por el republicano José Meza, quedó integrada además por los oficialistas Fernando Ugarte (PREP), Stephan Schubert (PREP), Constanza Hube (UDI), Mario Olavarría (UDI), Ximena Ossandón (RN) y Erich Grohs (PNL).
En representación de las oposiciones, continúa el diputado Héctor Ulloa (indep. PPD), y aterrizan en la instancia, además, Gael Yeomans (FA), Tatiana Ramírez (PDG), Nelson Venegas (PS), Luis Cuello (PC) y Patricio Pinilla (DC). Con una formación que deja en evidente desventaja a las oposiciones; cuando, además, la mayoría de los proyectos relacionados con materias laborales requieren sólo mayoría absoluta para su aprobación.
Tanto es así, que a mediados de enero de este año, la bancada de diputados independientes-PPD ingresó una reforma constitucional con el objeto de aumentar los quórums para la aprobación, modificación o derogación de las normas legales en materia laboral, que no ha sido tramitado.
¿Indemnización por años de servicio?
El único con experiencia acumulada en esta instancia es Héctor Ulloa, quien también la integró durante el periodo anterior. De cara a esta nueva legislatura y con experiencia de cuatro años en Trabajo señala que para hacer un trabajo eficiente, pese a ser franca minoría, “tenemos que asumir el compromiso de coordinarnos lo mejor posible, con el objetivo de defender los avances que se han realizado hasta ahora en distintos gobiernos”, entre los que destaca la reforma de pensiones y las 40 Horas.
Además, alerta respecto a que entre tanto anuncio del actual Gobierno y especulaciones, “a empezar a debatir sobre el término de la indemnización por años de servicio, pareciera que no nos falta más de un metro de discusión”.
Y concluyó manifestando que espera que el Presidente Kast, “con visión de Estado, sepa escuchar que no hay que incendiar la pradera y que, obviamente, hay que mantener la paz social para tener algún tipo de avance en nuestro país”.
En este sentido, el socialista Nelson Venegas plantea que el retiro del proyecto de negociación ramal constituye una “señal clara” de la intención del Gobierno de “coartar los derechos de los trabajadores”, lo que alertó al sector, dice, respecto de la necesidad de hacer un esfuerzo para que las oposiciones actúen conjuntamente en estas materias, convencido como está de que “si hay algo que puede unir a las distintas visiones de la oposición es el aunar fuerzas para oponerse a una agenda tan proempresarial”.
Y confidenció que él mismo ha conversado con el representante del PC y del FA en la comisión, porque quiere “propiciar un acuerdo de coordinación”. El socialista asegura que no está en contra del empresariado, pero “entiendo que el desarrollo de este país depende de los empresarios y también de los trabajadores y de sus condiciones laborales”.
Además, le recordó al Gobierno que la política no sólo se hace desde el Congreso, sino que también existen organizaciones sindicales y sociales que están fuera del Parlamento y que “acciones de esta naturaleza, lo único que hacen es polarizar más las posiciones y no vaya a ser cosa que la falta de prudencia y el ánimo de avasallar que tiene este Gobierno, por sus mayorías parlamentarias, vaya erosionando el clima social”.
Escudo jurídico
Después de ser una de los representantes del Frente Amplio en la Comisión de Hacienda en el periodo anterior, la diputada Gael Yeomans, se trasladó a la de Trabajo. Está consciente del contexto en que le corresponderá trabajar a su sector, pero cree que “tiene que primar el sentido común”; por lo tanto, si el Ejecutivo intenta “modificar, restringir, vulnerar, las 40 Horas ya aprobadas, lógicamente que debemos actuar de conjunto para evitarlo”. Lo que implica no sólo tener una agenda que contrarreste la del Gobierno, sino “también coordinar nuestra agenda legislativa como parlamentarios”, enfatiza.
En tal sentido, plantea que en la comisión ya hay mociones que se presentaron en la administración Boric a la espera de ser tramitadas “y para eso se necesita coordinación; y, por lo que hemos conversado con algunos parlamentarios, esa coordinación va a existir”.
Pero, además, la parlamentaria opositora hace ver los efectos, a su juicio nocivos, que generó el acuerdo entre la DC y el PPD en torno a la mesa y las comisiones de la Cámara, “porque habilita a la derecha a hacer pasar una agenda legislativa de manera fácil”, algo que hizo ver al presidente de la instancia al momento de la constitución de la comisión. Por lo que espera que se converse permanentemente respecto de la agenda en la instancia, ya que espera “que la tabla de los proyectos de ley a tratar sea acordada (…), así es que espero que exista disposición al diálogo”.
Llama la atención que el representante de la DC en la comisión, el diputado debutante Patricio Pinilla, se muestre “bastante preocupado y sorprendido por la forma como se están abordando los temas relacionados con el derecho laboral por parte del Gobierno”, ya que estima que las señales que se han dado son complejas, particularmente al retirar el proyecto de negociación colectiva ramal y anunciar la revisión de la Ley de 40 Horas. Por lo que esta convencido que, “en ciertos temas, la oposición tiene que trabajar muy unida para generar un “escudo jurídico” al interior de la comisión, frente a los intentos de poner los derechos laborales al servicio de los grandes equilibrios macroeconómicos”.
Y está seguro de que la “oposición unida enfrentará esta avalancha de neoliberalismo a la hora de tratar los temas laborales”, su optimismo llega al punto de que si bien admite que son minoría en la comisión, en la Sala hay que ganar cada voto, porque el Gobierno no es mayoría.
“Ser minoría no significa ser irrelevante”
Por su parte, el diputado comunista Luis Cuello subraya que la preocupación de fondo que comparten los integrantes opositores de la comisión es la agenda laboral del Gobierno que, desde su punto de vista, es “claramente regresiva”. De hecho, incluso asegura que esta agenda “sigue las orientaciones de la CPC y la Sofofa que, a mi juicio, son verdaderos partidos políticos de facto e integran el gabinete del Presidente Kast”. Su influencia –dice- se hace notar en la agenda. Sin embargo, pese a estar consciente de la necesidad de que la oposición se articule, comenta que en la constitución de la comisión le expresó al presidente “un acuerdo para efectos de construir una agenda compartida, que no excluya a la oposición y también podamos tener mociones en tabla”.
Eso permitirá, añade Cuello, ir “convergiendo” con las demás fuerzas representadas en la comisión “hacia objetivos comunes”. La importancia de eso es abrir debates democráticos sobre distintos temas, de manera que “los trabajadores se sientan representados en la defensa de sus intereses, en defender y cautelar aquellas medidas que le han dado una mejor calidad de vida. Más allá de la configuración de las mayorías en la comisión”, concluyó.
Para la diputada Tamara Ramírez (PDG), resulta evidente que la oposición tiene que conversar y coordinarse en ciertos temas, “especialmente cuando hablamos de proyectos que pueden tener un impacto importante en el empleo, los trabajadores y la economía”. Pero alerta acerca de que la idea no es “oponerse por oponerse”, sino que analizar cada iniciativa con responsabilidad. En ese contexto, asegura que su partido en esta comisión como en su labor legislativa en general será constructiva, apoyando lo positivo para el país y rechazando lo que afecte a la clase media o clase media emergente, trabajadores y pymes.
“Ser minoría no significa ser irrelevante; al contrario, nos obliga a actuar con más diálogo, más argumentos y poniendo siempre a la ciudadanía en el centro”, enfatiza.