La Iglesia Católica ha sido uno de los actores que con más fuerza ha posicionado sus críticas y demandas en el intenso debate de la reforma educacional. De hecho, logró negociar directamente con el gobierno una fórmula de arriendo exclusiva para los colegios católicos. Ahora, en medio de los duros cuestionamientos expresados por el cardenal Ricardo Ezzati, la Iglesia anunció que prepara 52 nuevas indicaciones para presentar a la iniciativa.
Fernando Chomalí, una de las voces destacadas de la Iglesia, expresó a DF sus principales preocupaciones.
-¿Comparte los principios de la reforma del gobierno?
-En principio sí, dado que urge hacer una reforma educacional. Por ejemplo, no comparto que se lucre con la subvención del Estado, porque ese dinero es para los educandos y punto.
-La Iglesia ha presentado ciertos reparos al proyecto ¿qué le inquieta?
-Me preocupan dos cosas. Primero, que los padres no puedan elegir el proyecto educativo más conforme a su visión del mundo, especialmente los más pobres. Segundo, me preocupa que el Estado sea el único educador. La libertad de enseñanza es parte fundamental de la democracia.
-Y si se pone en riesgo la libertad de enseñanza, ¿cree que la Iglesia podrá seguir con sus proyectos educativos?
-Lo seguirá haciendo en la medida que tenga libertad para ello. Educar es un proceso muy delicado y la Iglesia sabe hacerlo. De hecho, muchos no creyentes educan a sus hijos en colegios católicos.
-¿Comparte los dichos del cardenal Ezzati respecto de que la reforma "pareciera no tener rumbo"?
-Pienso que la reforma no ha aterrizado a la realidad. Hay colegios muy buenos particulares subvencionados sin fines de lucro que podrían tener dificultades para seguir. De que hay que hacer una reforma para que la calidad de la educación no dependa del dinero de los padres, hay que hacerla, pero creo que esta reforma no cumple dichas expectativas.
- Monseñor Vargas aseguró que la Iglesia propondrá indicaciones al proyecto ¿qué falencias piensan corregir mediante esta propuesta?
-Aún falta ver de qué manera se fortalecerá la educación pública. No conozco en detalle las indicaciones, pero el ánimo es el de colaborar y no el de oponerse por oponerse.
-¿Es necesario moderar las exigencias y condiciones que establece el proyecto para la apertura de nuevos colegios?
-Ese es un tema complejo. En Chile debiese garantizarse la posibilidad de colaborar con el Estado en la educación. La provisión mixta de educación ha sido positiva y ha permitido a miles de jóvenes entrar a la universidad.
-¿Qué puntos cree que quedaron pendientes en el primer trámite?
-Nosotros queremos que se nos permita educar y que quienes ingresen a los colegios católicos estén en real sintonía con el proyecto educativo. La gran mayoría de nuestros colegios están en sectores pobres y vulnerables. Tenemos confianza en que en el Senado primará el sentido común y la búsqueda del bien común.