En la última edición del Panorama Económico de América Latina y el Caribe, el Banco Mundial estimó que la región crecerá un 2,1% en 2026, por debajo del 2,4% registrado en 2025.
El organismo destacó que las perspectivas moderadas se deben a un entorno macroeconómico donde la inversión privada y la creación de empleo se ven afectadas por los altos costos de endeudamiento, una demanda externa débil y presiones inflacionarias derivados del conflicto en Medio Oriente.
Acerca de Chile, el reporte proyectó un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 2,4%, respaldado por inversiones en infraestructura y minería, junto con una mejora en las condiciones internas, lo que representa una mejora de 0,2 punto porcentual frente a la última estimación en enero. En tanto, se espera una moderación en la expansión del PIB a 2,3%.
Para los otros países de la región, el informe entregó distintas perspectivas. Si bien Perú comparte el escenario con Chile, con un crecimiento pronosticado de 2,7% en 2026, Brasil y México enfrentan un crecimiento más lento, de 1,6% y 1,3% respectivamente, debido a un espacio fiscal limitado, incertidumbre relacionada con la política comercial y condiciones financieras domésticas restrictivas. Por su parte, se estima que Colombia alcance un 2,2% de crecimiento en 2026 y un 2,4% en 2027.
Sin embargo, desde la entidad calificaron a Argentina como la “principal excepción al alza”, ya que la estabilización y las reformas lograron mejorar las expectativas y condiciones financieras, permitiendo estimar un 2,6% de crecimiento en 2026 y un 3,7% en 2027.
Por otro lado, el Banco Mundial calificó el crecimiento de las economías más avanzadas también como moderado, remarcando que la expansión de China ha disminuido.