El 8 de marzo de 2023 quedó marcado a fuego para la administración del entonces Presidente Gabriel Boric, cuando por solo dos votos no se logró aprobar la idea de legislar de la reforma tributaria que estaba impulsando el entonces ministro de Hacienda, Mario Marcel. Un hecho que provocó un cambio de rumbo en los planes originales y cuya remembranza volvió a la palestra en las últimas horas dado lo estrecho que se vislumbra el apoyo al proyecto de ley para la "reconstrucción nacional y el desarrollo económico".
Los sectores aliados al gobierno del Presidente José Antonio Kast cuentan con 76 de los 155 escaños en la Cámara Baja, es decir, para aprobar la “idea de legislar” con mayoría simple, se requieren 78 votos si todos los parlamentarios están presentes en la sala al momento de votar. Por ende, le faltan dos votos para alcanzar esa la mayoría, exactamente la misma cifra que sentenció el rechazo de la reforma de Marcel. De prosperar en la Cámara Baja el proyecto también en el Senado deberá sumar dos votos, hoy cuenta el oficialismo con 24 y necesita dos para mayoría simple.
¿Cuál es la mejor estrategia para sumar votos? Esa es la pregunta que debe resolver el trío de ministros compuesto por el titular de Hacienda, Jorge Quiroz; del Interior, Claudio Alvarado; y el de la Segpres, José García Ruminot.
En este punto cobran especial relevancia los 13 votos de los diputados del Partido de la Gente (PDG), aunque en principio el excandidato de esa colectividad, Franco Parisi, ordenó a sus diputados no apoyar el proyecto tal como se ha conocido.
Pero el diputado Javier Olivares de esa misma bancada indicó que “la única persona que me ordena es el electorado, no tengo órdenes del partido, yo me debo a la gente” y se mostró abierto a conversar con el gobierno para mejorar el proyecto y también con sus pares “estoy dispuesto a conversar y convencer a otros diputados” afirmando que este tema será analizado como bancada PDG el próximo lunes.
La diputada del Frenta Amplio, Gael Yeomans, ve un riesgo de que el proyecto no avance, porque “no tiene apoyo, no se puede respaldar la idea de bajarle los impuestos a los que más tienen, mientras se perjudica a las mayorías del país”.
En su opinión, reiteró que se trata de un proyecto de ley que, además de no tener consenso, "es una mescolanza de temas que va a tener vicios de constitucionalidad”.
Para el diputado Partido Comunista, Boris Barrera, la situación es clara: “Ya le avisamos al gobierno que si no separa la reforma tributaria de las otras normas difícilmente vamos a votar a favor de la idea de legislar”; y advirtió que “es bastante irresponsable que insista en esa medida sabiendo que si se pierde, debe esperar un año más para presentar otro proyecto similar, así que debe hacer algo para espantar el fantasma de lo que le sucedió al gobierno pasado”.
Para el diputado independiente PPD, Carlos Bianchi, “los tiempos políticos son aquí y ahora, por lo tanto, no creo sea replicable lo ocurrido en el gobierno pasado, pero Marcel era un ministro que siempre se allanaba a un diálogo y hoy tenemos un ministro de Hacienda que dice que no está para caerle bien a nadie y, por tanto, construye un muro que hace poco probable que uno tenga una contraparte dialogante. Va a tener que tener refuerzos de muñecas más políticas como la de Alvarado para sumar votos”.
Factor Quiroz
Para el decano Facultad Economía, Gobierno y Comunicaciones Universidad Central, Marco Moreno, “el fantasma del fracaso legislativo de Marcel no es automático, pero sí plausible” sobre todo “cuando un gobierno apuesta por un proyecto amplio, eleva el riesgo de que distintos actores encuentren al menos un punto para restarse. La lógica miscelánea suma volumen político, pero también multiplica los puntos de veto”.
A su juicio, “la clave, sin embargo, está en la gestión política. Jorge Quiroz no puede sacar esto solo. Este no es un problema técnico, es un problema de construcción de mayorías. Va a necesitar sí o sí del despliegue de Alvarado y García para articular apoyos, ordenar coalición y negociar con actores pivote”.
Mientras que el para el cientista político y profesor de la Universidad de Talca, Mauricio Morales, “el gobierno va a tener que ser hábil para incluir algunas de las propuestas del PDG para avanzar desde la Cámara al Senado y creo que es posible que lo logre sin grandes dificultades”.
El analista planteó que “este proyecto amarra el destino del gobierno del Presidente Kast al Congreso, pero da la sensación que la dupla Alvarado y García están trabajando firmes para evitar que el proyecto fracase”.
A diferencia de la reforma tributaria de Marcel, sostuvo que acá "se está realizando un trabajo pre-legislativo y el PDG ya fue a La Moneda, porque las balas no se van a gastar en convencer al FA o al PC”.
Morales recomendó también que “Quiroz lo único que debe hacer es presentar el proyecto, porque genera mucha cólera en la oposición y le sugeriría que el protagonismo se lo lleven los otros ministerios que conocen muy bien el Congreso”.