En un tiempo record de 24 horas, la Cancillería chilena recibió el beneplácito (agreement) por parte del Gobierno argentino para que el exdiputado y director de empresas, Gonzalo Uriarte Herrera, comience a ejercer desde la próxima semana como el nuevo embajador de Chile en Argentina bajo el mandato del Presidente José Antonio Kast.
En fuentes de Gobierno trascendió que su designación forma parte de la estrategia de Kast de instalar perfiles con alto peso político en embajadas estratégicas para Chile.
Y la luz verde para comenzar con su nuevo cargo llega justo en el momento para que forme parte de la delegación oficial con que Kast llegará a Buenos Aires la noche del domingo 5 de abril, en su primer viaje al extranjero como mandatario que tiene como principal hito un encuentro en la Casa Rosada el lunes 6 de abril con su par Javier Milei.
En esta jornada el canciller argentino, Pablo Quirno, recibió copia de cartas credenciales de Uriarte, afirmando en sus redes sociales “bienvenido, embajador; es un honor recibirlo en una etapa que estará marcada por el profundo fortalecimiento de nuestra relación bilateral, gracias al renovado impulso de los Presidentes Javier Milei y José Antonio Kast”.
Uriarte es abogado y político con una extensa trayectoria en el sector público y privado. Es un histórico militante y dirigente de la Unión Democrática Independiente (UDI) que se desempeñó como diputado por el distrito 31 de la Región Metropolitana entre 2002 y 2011. Posteriormente, asumió como senador en el lugar de Evelyn Matthei (quien dejó el Senado para ser ministra del Trabajo) y luego en el cupo de Pablo Longueira en la circunscripción de Santiago Poniente.
Al momento de su nombramiento diplomático, ejercía como presidente de la Asociación de Alimentos y Bebidas de Chile (AB Chile), cargo que asumió a finales de 2025. También ha trabajado como abogado consultor en el bufete Eluchans Abogados y fue profesor de Derecho Constitucional en la Universidad Andrés Bello.
Entre los desafíos de su gestión Uriarte deberá fomentar proyectos de emprendimiento y grandes inversiones que aprovechen la apertura económica de ambos países, retomar y agilizar proyectos de infraestructura y transporte que han sufrido retrasos, como la mejora de pasos fronterizos para facilitar el libre tránsito de mercancías; y coordinar una mayor integración energética, especialmente en lo que respecta al suministro de gas y el desarrollo de energías limpias.