Los altos precios con los que se estrenó el petrólero en enero, luego de una racha bajista durante el último trimestre de 2012, parecieran no tener una vida muy larga, según estiman expertos, toda vez que la nueva oferta de crudo que se añadirá durante 2013, dará al traste con la tendencia alcista.
Para el analista y docente de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Ramón Castro Pimentel, un factor que “sin duda” afectará las cotizaciones del crudo en el mediano plazo hacia la baja es la incorporación del shale oil o crudo de esquistos al mercado.
Recuerda que EEUU tiene metas claramente establecidas en torno a la producción futura, y de hecho del presente. Para Castro Pimentel es insoslayable la suma de nuevos barriles e inclusive de los productores emergentes, como Colombia “que de importador neto, pasó en la actualidad a vender petróleo”.
Precios excesivos
El primer mes de 2013 el barril cerró en límites muy cercanos al mismo período de 2012. El marcador Brent del Mar del Norte inició este año en US$ 112,08 el barril, mientras que enero de 2012 la cotización se ubicó en
US$ 111,14.
En el caso de la cesta venezolana, 2012 culminó enero con un precio de US$ 108 el barril, mientras que ese mismo mes de este año el valor se colocó en US$ 102,25, aún dentro de parámetros altos para analistas del entorno.
El especialista petrolero y docente de la Universidad Central de Venezuela, Mazhar Al-Shereidah, sostiene que los actuales precios son muy elevados, para lo que en realidad deberían ser.
Al-Shereidah sostiene que las actuales cotizaciones del crudo están infladas. La prima de miedo imprime al valor del crudo unos US$ 20, mientras que la especulación financiera le añade otros US$ 10. “Sacando cuentas el petróleo debería estar en un precio objetivo de US$ 80”, precisa.
Para Ramón Castro Pimentel los precios se han mantenido en los rangos actuales, básicamente, porque el consumo se ha mantenido estable.
Destaca que Venezuela seguirá recibiendo altos ingresos. Sin embargo, comenta que la crisis estructural de la petrolera la ha hecho asumir una considerable deuda externa, que este año tendrá un elevadísimo servicio. Agrega que ese panorama está limitando la capacidad de crédito, mientras que la producción ha mermado y lo que él considera más grave, es que Petróleos de Venezuela (Pdvsa) no compensa siquiera la declinación normal de sus pozos.
Por su parte, el economista Orlando Ochoa apuntó que la tendencia al estancamiento de la producción petrolera se mantiene. Según sus cálculos basados en información de fuentes internacionales, las ventas de crudo de Venezuela no superaron los 2,7 millones de barriles por día durante el año pasado.
Ochoa asegura que la situación financiera de Pdvsa sigue siendo muy grave y que su capacidad para invertir en un incremento de la producción, al menos en el corto plazo, está comprometida, no solo por el elevado endeudamiento de la empresa, sino por la fuerte demanda de gasto público.
El también economista Asdrúbal Oliveros, director de la firma consultora Ecoanalítica, estima que los precios internacionales del crudo, no registrarán importantes variaciones en lo que resta de año. Opina que el mejor escenario para el país es que los precios se mantengan en el promedio del año 2012. Esto significaría que los ingresos petroleros serían más o menos los mismo que en el ejercicio pasado, lo que en su opinión, fuerza algún tipo de ajuste macroeconómico.