La embajadora interina de Estados Unidos en Ucrania dejará Kiev en las próximas semanas, según personas familiarizadas con el asunto, lo que dejará vacante un puesto diplomático crucial mientras Rusia se prepara para una ofensiva de verano y las conversaciones de paz están estancadas.
Julie Davis, quien se ha desempeñado como encargada de negocios temporal en la embajada de EEUU en Kiev desde mayo del año pasado, se ha frustrado con su cargo en medio de diferencias con el Presidente Donald Trump por su menguante apoyo a Ucrania, dijeron tres personas familiarizadas con su decisión.
Su inminente salida seguirá a la de su predecesora, Bridget Brink, quien renunció por motivos similares en abril del año pasado.
Davis, quien notificó al Departamento de Estado en las últimas semanas que dejaría el puesto, planea retirarse del servicio diplomático, poniendo fin a una carrera de tres décadas, dijeron esas personas.
La embajadora, quien sigue acreditada como embajadora en Chipre mientras se desempeña simultáneamente en Kiev, se sintió tomada por sorpresa en octubre tras enterarse por informes de prensa de que Trump había nominado a John Breslow, empresario de Arizona y donante republicano, como próximo embajador en Chipre, dijeron esas personas. Davis no había sido informada de la nominación con antelación.
La política de Trump hacia Ucrania
El Departamento de Estado dijo el martes a Financial Times: “La embajadora Julie S. Davis asumió sus funciones como encargada de negocios... en la embajada de EEUU en Kiev el 5 de mayo de 2025 y permanece en ese puesto”.
La embajada de EEUU en Kiev ha tenido dificultades para retener embajadores durante ambos mandatos de Trump. En 2019, Trump retiró a Marie Yovanovitch, entonces embajadora en Ucrania, al considerarla “desleal” y “malas noticias”. Ella fue una testigo clave en las audiencias del Congreso como parte del primer juicio político contra Trump más tarde ese año.
Cuando Brink, defensora de la asistencia militar para Ucrania, renunció el año pasado, dijo que se había opuesto a la presión que la Casa Blanca de Trump estaba acumulando sobre Kiev mientras dejaba a Moscú sin consecuencias.
El punto de quiebre para la predecesora de Davis fue el ataque verbal de Trump contra el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy en la Oficina Oval en febrero de 2025. Después de ese choque, Trump pausó durante varias semanas la asistencia militar y el intercambio de inteligencia con Kiev.
Brink se postula al Congreso como demócrata en un distrito competitivo de su estado natal, Michigan. Durante la campaña, ha acusado a Trump de corrupción y de apaciguar al presidente ruso Vladimir Putin.
Durante el segundo mandato de Trump, la Casa Blanca ha marginado en gran medida al Departamento de Estado. En cambio, el Presidente ha enviado a un pequeño grupo de aliados, en particular al enviado especial Steve Witkoff y a su yerno Jared Kushner, para perseguir sus objetivos más ambiciosos de política exterior, incluido negociar el fin de la guerra en Ucrania.
Pero las conversaciones de paz se han estancado debido a la intransigencia de Rusia y a la guerra de Estados Unidos contra Irán. Funcionarios de inteligencia ucranianos dijeron este mes al FT que Moscú planea continuar su guerra y lanzar una nueva ofensiva este verano.
En diciembre, la administración retiró de sus puestos a decenas de embajadores en todo el mundo, mientras funcionarios estadounidenses buscaban asegurarse de que las embajadas reflejaran la agenda America First de Trump.
Solo 8% de los nominados del presidente para embajadas son diplomáticos de carrera, según un registro mantenido por la American Foreign Service Association, por debajo del 57% durante su primer mandato.
Decenas de embajadas de EEUU en todo el mundo carecen de un embajador confirmado por el Senado, incluidas muchas en Medio Oriente y en Ucrania, donde Davis se ha desempeñado como encargada de negocios durante el último año.
“Es una funcionaria ejemplar del servicio exterior y del servicio público”, dijo Daniel Fried, exembajador de EEUU en Polonia, quien conoce a Davis desde hace varios años. “Es una verdadera experta y la administración -lo reconozca o no- necesita a personas así”.
La senadora Jeanne Shaheen, la principal demócrata del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, elogió el “liderazgo firme y efectivo” de Davis y su “capacidad única para dirigir eficazmente un puesto en crisis”.
Diplomática de carrera, Davis ha pasado tres décadas en el Departamento de Estado, incluso en Europa del Este. Antes de sus destinos en Kiev y Chipre, en 2020 se convirtió en la primera embajadora de EEUU en Bielorrusia desde 2008.
“Puestos importantes como Kiev no pueden ni deben gestionarse desde Washington ni con medidas provisionales”, dijo Shaheen. “Es imperativo tanto para EEUU como para Ucrania que tengamos un embajador confirmado por el Senado”.
Especialistas en Ucrania dejan el servicio exterior
Diplomáticos estadounidenses actuales y anteriores señalaron a Financial Times una salida constante de especialistas en Ucrania que se jubilaron, dejaron la diplomacia o fueron despedidos desde que Trump asumió el cargo.
George Kent, diplomático de carrera que se desempeñó como jefe adjunto de misión en Kiev y luego como subsecretario adjunto encargado de la política hacia Ucrania, fue despedido del cargo de embajador en Estonia en las primeras horas de la presidencia de Trump.
David Holmes, diplomático de carrera que fue consejero político en la embajada de EEUU en Kiev en 2019, anunció su retiro el viernes. Más recientemente se había desempeñado como jefe adjunto de misión en Hungría.
Holmes fue un testigo central durante las audiencias del primer juicio político contra Trump, al decir que había escuchado una llamada entre el presidente estadounidense y otro diplomático en la que discutían cómo presionarían a Zelenskyy para que abriera investigaciones sobre Joe Biden y su familia.
Un diplomático de carrera dijo que quienes defienden a Ucrania dentro del Departamento de Estado de Trump “se convierten en blanco”.