Después de una extensa carrera en el mundo corporativo, Carolina Cuneo, ejecutiva con amplia trayectoria en marketing e investigación de mercados, decidió iniciar una nueva etapa profesional con la creación de la consultora Kalimera. El paso no responde solo a un cambio personal, sino a una lectura crítica del momento que atraviesa la industria.
Con formación académica en Chile y en el extranjero -incluyendo diversos másteres y postgrados cursados en España y Dinamarca- y reconocimientos como 100 Mujeres Líderes de Chile y MKTG BEST en Investigación de Mercado, Cuneo sostiene que hoy el desafío ya no está en producir más información, sino en lograr que esa data se traduzca en decisiones relevantes para el negocio.
Ese proceso de reflexión se fue decantando a partir de su experiencia más reciente. Al incorporarse a Nielsen y asumir un rol regional como Client Value Leader, comenzó a conocer una cultura organizacional distinta a la que había vivido anteriormente. Mientras en GfK contaba con mayor espacio para aportar desde su propia visión de liderazgo, en una multinacional de operación global como Nielsen la visión corporativa es la que orienta de manera preponderante la forma de trabajar y tomar decisiones. Identificar esa diferencia fue clave en su decisión de replantear su camino profesional.
Buenos días Kalimera
En un escenario donde la disponibilidad de datos ha crecido de forma exponencial, pero su uso estratégico sigue siendo una deuda para muchas compañías, surge Kalimera. Para Cuneo, más que un problema de acceso a información, el desafío está en saber priorizarla, identificar qué datos son verdaderamente relevantes y cómo esos hallazgos se convierten en acciones concretas que impacten tanto en los consumidores como en los resultados. En ese contexto, la directora ejecutiva y fundadora, explica que vuelve a ser central una mirada experta y con conocimiento profundo del mercado. Aquí radica, “la importancia de nuevo de un consultor, en una lógica local, experta, conocedor de la categoría y conocedor del mercado en el que juega”, señala.
El nombre del proyecto no es casual. Kalimera, que significa “buenos días” en griego, busca transmitir un estilo cercano, alineado con la forma de trabajo de su fundadora, y una mirada estratégica que apunta a abrir nuevas lecturas desde la información disponible. “Tal como un nuevo día, iluminamos la data, transformándola en valor”, afirma Cuneo.
Desde esa lógica, la nueva consultora se posiciona como un brand studio, donde el diagnóstico profundo de las marcas y todo lo que las circunda respecto al entendimiento del consumidor es lo central. Esa aproximación explica también su diferencia frente a la consultoría tradicional.
Para Cuneo, muchas prácticas del sector siguen excesivamente enfocadas en la optimización de corto plazo, lo que termina debilitando la construcción de marca. Su propuesta, en cambio, pone el acento en una mirada de largo plazo, centrada en cuidar el equity de las marcas y en desarrollar un conocimiento profundo del consumidor -tanto desde lo declarativo como desde su comportamiento, las tendencias y los contextos competitivos-, sin dejar de lado la necesidad de tomar decisiones con rapidez. En ese sentido, plantea un esquema de trabajo más ágil y flexible, que reduce la burocracia propia de las grandes consultoras y permite revisar y ajustar las estrategias en plazos cortos, siempre con una lógica de construcción sostenida en el tiempo.
A pocos días del inicio de su operación, Kalimera está en sus primeras licitaciones con clientes de distintos rubros como automotriz, laboratorio y consumo masivo, en un escenario donde la industria de los insights enfrenta el desafío de reforzar su aporte estratégico al negocio.