por sebastián valdenegro
Consciente de los problemas de liquidez que afectan a la banca a fin de año, y con la experiencia de lo sucedido en diciembre de 2011, el Banco Central optó por la prevención y el 8 de noviembre anunció un programa de inyección de recursos al mercado, mediante operaciones de compra y venta de instrumentos (repo).
A poco más de un mes del anuncio de la entidad liderada por Rodrigo Vergara, el mercado ha recibido con alivio la iniciativa, la cual ha inyectado recursos por un valor de US$ 972 millones al sistema financiero.
En noviembre, la mayoría de las tasas bancarias cayeron más de diez puntos base en comparación a abril, según datos del instituto emisor y de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras.
Las tasas de captación promedio del sistema en el segmento de 30 a 89 días cayeron doce puntos base entre octubre y noviembre, pasando de 5,76% (su nivel máximo en el año) a 5,64%. Lo mismo ocurrió con las operaciones de largo plazo de uno a tres años, que retrocedieron doce puntos (ver gráfico).
En tanto, las tasas TAB nominales -referenciales del gremio bancario- sufrieron caídas más pronunciadas, cediendo hasta 15 puntos base para el segmento de 180 días.
La visión del mercado
Los analistas señalan que si bien los problemas de liquidez en el sistema financiero -con la consiguiente dificultad de la banca para captar dinero- hacia fin de año aún no desaparecen en su totalidad, la medida del instituto emisor cumplió su objetivo primordial de servir como un “colchón” de recursos para el sector.
Para el jefe de la mesa de dinero de Econsult, Rodolfo Friz, la medida ha sido “súper efectiva”, dado que “evitó que se exacerbaran los problemas de iliquidez del sistema financiero a fin de año”.
Asimismo, señala que, si bien las dificultades para que la banca capte recursos aún no desaparecen, se han mitigado “bastante” con la medida.
El analista de Fitch Chile, Eduardo Santibáñez, destaca que como medida “anticipatoria” logró contener las presiones sobre las instituciones financieras que el Central temía que pudieran afectar al sector. “Mantener la línea de crédito abierta, como lo hizo el Banco Central, hará cumplir su función de aliviar tensiones que se pudieran ver hoy en el sistema”, dice.
En tanto, el subgerente de Economía y Renta Fija de BCI, Luis Felipe Alarcón, señala que las caídas en las tasas dan a entender que el programa ha sido “bastante exitoso en el objetivo de contener” una posible “escalada” de estrechez de liquidez de la banca.
Sin embargo, reconoce que aún hay algunas tasas que están “relativamente un poco altas”, apuntando a las de 360 días.
“Lo más probable es que si el Central no hubiera lanzado el programa, los spreads hubieran subido bastante. Si bien es natural que sigan las presiones en el sistema, hoy están muy contenidas”, dice.