Luego que la moneda de la zona euro se depreciara 12,71º% en los últimos 12 meses, acusando con esta mayor debilidad los problemas que enfrenta el Viejo Continente, los inversionistas han aumentado sus posiciones cortas en esa moneda, buscando así beneficiarse de un mayor declive.
Los fondos de cobertura y otros grandes inversionistas incrementaron sus posiciones cortas del euro contra el dólar a una cifra récord de contratos (214,418) la semana del 8 de junio, de acuerdo a la última información disponible de la Commodity Futures Trading Commission de EEUU. En este tipo de posiciones, se apuesta a la baja del valor de un activo en el corto plazo y si ello ocurre, el inversionista obtiene ganancias.
Según el director global de divisas de Standard Chartered en Singapur, Callum Henderson, los inversionistas deberían usar opciones más que el mercado spot para apostar a la baja del euro tras las elecciones en Grecia.
Según comentó el ejecutivo a Bloomberg, “si en la elección griega Nueva democracia y Pasok tienen una alianza positiva, entonces podríamos ver al euro en US$ 1,3. Pero podría tener a la extrema izquierad y entonces podríamos ver más bien una liquidación dramática (de euros) la próxima semana”.
Henderson agregó que, entonces, el uso de opciones limita las pérdidas.
La moneda comunitaria también cayó en mayo contra el yen y completó la figura conocida en el análisis de gráficos de precios de largo plazo como “hombro-cabeza-hombro”, que habitualmente precede a un cambio de tendencia. Según el análisis del Sumitomo Mitsui Financial Group, ello indicaría que el euro caería “en pocos meses” a su menor nivel contra el yen desde octubre de 2000.
Y además, tras las medidas adoptadas durante el fin de semana para recapitalizar a la banca española, los rendimientos de los bonos de Italia y España han mostrado importantes alzas.
El papel español incluso llegó a su máximo histórico desde la creación del euro, con 6,75% y marcando un spread de 526 puntos base sobre el Bund alemán, la tasa libre de riesgo en Europa.
Analistas explican que “ése es el mercado pidiéndole mayor retorno a esos gobiernos”. Y como los bonos son emitidos en euros, lo que se ha visto es una presión muy fuerte de venta de euros a través de esos títulos.
El Bund a diez años ha subido 16 puntos base durante la semana, una señal del nerviosismo de los inversionistas.
Opción de salida
El euro, que cerró ayer en 1,2577 contra el dólar, ya ha visto ventas masivas durante el año. Tras su peak de 1,3454 euros por dólar del pasado 28 de febrero, la paridad no ha hecho más que ajustarse marcando incluso los 1,2362 el 21 de mayo, su nivel más bajo del año.
Según un informe de Barclays, tras el rescate bancario en España el fin de semana hay una “fuerte señal” para vender euros, ya que los escenarios más probables que se abren no resultan positivos para la moneda comuntaria.
Estos son eventuales pasos del Banco Central Europeo para una flexibilización monetaria que apoye el crecimiento del PIB en la periferia; y que las hojas de balance de los bancos y soberanos continúen deteriorándose.
Esto último, entre otras razones, porque los inversionistas extranjeros que aún poseen el 20% de los bonos soberanos de España pueden encontrar los riesgos de deterioro desproporcionadamente grandes al comparar los bonos españoles con los de Portugal (que tienen una ventaja de 33 puntos).