Por I. Rojas y M. Villena
Al igual que el mal año que están viviendo las corredoras de bolsa locales, los resultados de la Administradoras Generales de Fondos (AGF) caen con fuerza a septiembre. Al tercer trimestre los ingresos ordinarios de las 20 AGF que han reportado retroceden 9,10% interanual, siendo BBVA la que lidera las caídas con un 28,37%.
Y es que el mal desempeño de los mercados durante el año le ha pasado la cuenta. Ese mismo efecto ya se sintió en las corredoras, que en el año han perdido casi 8% de sus clientes totales, mientras que a nivel retail la baja bordea el 50%.
En sus análisis razonado, LQIF –sociedad a través de la cual Citi y el grupo Luksic controlan en partes iguales a Banco de Chile, que a su vez es matriz de Banchile AGF– señala que la caída en los ingresos netos de comisiones se explicó “principalmente por menor actividad en servicios financieros especializados, tales como administración de fondos mutuos y corretaje de bolsa, consistente con inversionistas que han buscado menor exposición a renta variable”.
En esa línea, Penta señaló que la caída en los ingresos se debió a un “menor dinamismo del mercado, lo que originó menores ingresos por la administración de los fondos mutuos y fondos de inversión”.
A su vez, Corpbanca explicó que el menor resultado operacional de la AGF al 30 de septiembre se debe a “menores ingresos generados por la administración de fondos mutuos dado un menor dinamismo comercial”.
En el caso de Celfin, - cuyas utilidades cayeron 72%- se sostuvo que la caída de 12,01% en los ingresos se debió “principalmente a que en el primer semestre del año 2012, los patrimonios de los fondos administrados disminuyeron respecto al mismo periodo del año anterior”.
Riesgos de mercado
Casos como el de La Polar provocaron una pérdida de confianza en las acciones y los inversionistas se volcaron con más fuerza a deuda. Esto se reflejó en los montos transados diariamente en bolsa. Si en 2011 el promedio llegaba a $ 102.000 millones por sesión, a la fecha ese número se ubica apenas sobre los
$ 87.000 millones.
De hecho, al hablar de los riesgos, Scotia AGF dijo en su análisis razonado que “tomando en consideración que los ingresos de la sociedad están asociados a las remuneraciones cobradas a los patrimonios de los fondos administrados, el aumento en la volatilidad de éstos, afectados por el comportamiento errático que ha venido mostrando los mercados de valores local e internacional, puede constituirse en un riesgo respecto al volumen y estabilidad de los ingresos”.