Mejoras dentro del proyecto normativo y revisión de principios y mejores prácticas de organizaciones internacionales, son los fundamentos del regulador de la banca a la serie de modificaciones puestas en consulta a la norma de gobiernos corporativos.
La idea, aseguran desde la Superintendencia de Bancos e Intsituciones Financieras (SBIF), es actualizar la forma en que este organismo encauza su rol fiscalizador, “incorporando o formalizando mejores prácticas de gobierno que, de cierta forma, ya se pueden observar en el funcionamiento de las entidades reguladas y que dado el nivel actual de desarrollo de la industria financiera, se deben transformar en un estándar”.
Asimismo, plantean que esta nueva normativa da un esquema coherente en torno al conjunto de instrucciones incorporadas en los últimos 10 años por la SBIF, desde la implementación en 2000 del modelo de supervisión basado en riesgo.
En esa línea, desde la Superintendencia aclaran también que la normativa no es una respuesta a alguna mala práctica en particular, sino en una adecuación un una “lógica prudencial”.
Con respecto a la responsabilidad de los altos ejecutivos de los bancos, desde la SBIF explican que el organismo “verificará el involucramiento efectivo del directorio como responsable de la orientación de la estrategia de negocios”, además de exigir, en el caso de las líneas de responsabilidad, “que tenga bien definido quiénes son los encargados de implementar sus decisiones”.
En cuanto a las modificaciones normativas sobre entrega de información de interés, sostienen que lo que se pretende con la norma es que se pueda formalizar un estándar mínimo y velar por su adecuada difusión pública.
En tanto, y como respuesta a reuniones de la SBIF con firmas auditoras, se busca fortalecer el intercambio bidireccional de información entre éstos y el Comité de Auditoria.