por sebastián valdenegro toro
Tras un mes de consulta al mercado, finalmente la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) emitió ayer la polémica norma de autoevaluación de gobiernos corporativos.
“El objetivo de esta medida es proveer información adecuada al público inversionista respecto de las políticas y prácticas de gobierno corporativo adoptadas por las sociedades anónimas abiertas”, explica el texto.
El documento permite a las bolsas de valores y a los centros de estudios generar análisis propios a partir de la información que las empresas envíen a la SVS, que “como información adicional, faciliten a los diversos actores del mercado conocer y evaluar el compromiso de las empresas” con las prácticas.
Dicho esto, el regulador desestimó la posibilidad de que las bolsas de valores generaran “índices, estadísticas o rankings” de gobierno corporativo, propuesta incluida en la normativa en consulta y que generó un fuerte rechazo entre los actores del mercado.
Las entidades deberán publicar en su sitio web la autoevaluación, bajo el vínculo “prácticas de gobierno corporativo”. Los datos estarán referidos al 31 de diciembre del año calendario y podrán ser recibidos a más tardar el 31 de marzo de cada año.
Por ser la primera evaluación, de manera transitoria el plazo máximo para el ejercicio 2012 será el 30 de junio de 2013.
Prácticas alternativas
El escrito establece que, además de responder si “adopta” o no una determinada práctica, las empresas tendrán la posibilidad de dar a conocer las prácticas alternativas de gobierno corporativo que esté implementando y que no hayan sido consideradas en la norma, “las que además podrían servir de base para que esta Superintendencia actualice las (prácticas) contenidas en el mismo”.
“Esta normativa hace referencia a prácticas que voluntariamente cada administración decida aplicar en consideración a las particularidades de la sociedad para avanzar en el mejoramiento continuo de sus prácticas de gobierno corporativo”, señala el texto.
En tanto, la normativa modificó el criterio de evaluación, pasando de la escala de 1 a 4, a “sí o no adopta”.