DF Lab Opinión/ Cuando las inteligencias artificiales deciden
"Estamos entrando en una etapa donde los agentes de IA no solo actuarán en nombre de las personas, sino que comenzarán a interactuar entre ellos, tomar decisiones, coordinar acciones y ejecutar tareas sin intervención directa de los humanos".
Por: Por Eugenio Aguiló, CEO en Wots
Publicado: Lunes 14 de julio de 2025 a las 09:13 hrs.
Por Eugenio Aguiló, CEO en Get Wots
Noticias destacadas
Durante años, se pensó en la inteligencia artificial (IA) como una herramienta construida para facilitar la vida humana en diferentes ámbitos, como un asistente, un copiloto, un sistema que respondía nuestras preguntas. Pero lo que está ocurriendo ahora, y lo que se viene en los próximos meses, es algo que escapa de lo que hemos visto.
Hasta el momento, el diseño del mundo digital ha estado centrado en el ser humano como eje de interacción. Hacemos clic, buscamos, compramos, preguntamos, respondemos. Pero ese paradigma está a punto de quedar obsoleto. Y por primera vez en la historia, habrá más interacciones entre inteligencias artificiales que entre personas. Y eso lo cambiará todo.
En su lugar, estamos entrando en una etapa donde los agentes de IA no solo actuarán en nombre de las personas, sino que comenzarán a interactuar entre ellos, tomar decisiones, coordinar acciones y ejecutar tareas sin intervención directa de los humanos.
Pensemos en algo tan simple como comprar ropa. Hoy, tú eliges una tienda, buscas una prenda, comparas precios y decides. Pero en un futuro muy próximo, un agente de IA personalizado y entrenado para entender tus gustos, necesidades y hábitos, podrá hacer ese trabajo por ti. No solo buscará lo que más se ajusta a tus preferencias, sino que se comunicará con otros agentes, de otras tiendas, marcas o marketplaces, para negociar precios, encontrar descuentos y coordinar la entrega.
El resultado será la recomendación final o, incluso, el producto directamente, sin haber intervenido. Es así como en este nuevo modelo, el consumidor ya no será el protagonista activo, sino el beneficiario pasivo de un ecosistema de inteligencias artificiales que negocian, priorizan y optimizan en su nombre.
Esto implicará una transformación profunda en múltiples niveles. Desde el diseño de las interfaces hasta en la economía de la atención, desde la publicidad digital hasta en la forma que concebimos el comercio, el trabajo y la creatividad.
Estamos construyendo herramientas no solo para que interactúen con nosotros, sino para que interactúen entre ellas. Y en esa interacción, que es más rápida, más eficiente, más escalable que cualquier dinámica humana, se está gestando el nuevo orden digital.
La pregunta ya no va a ser si la inteligencia artificial va a superarnos en tareas puntuales, sino cómo nos adaptaremos a un mundo donde la mayoría de las decisiones, interacciones y flujos de valor ocurren sin una presencia humana directa. En ese contexto, nuestro rol va a cambiar, ya no seremos solo operadores, sino que seremos los diseñadores de las reglas y los arquitectos del comportamiento de estas entidades.
El gran desafío ético y técnico de esta década será asegurar que estas interacciones autónomas entre inteligencias artificiales se alineen con nuestros valores, normas legales y expectativas sociales. Porque si bien podemos delegar tareas, no lo podemos hacer con las responsabilidades que conllevan sus consecuencias.
El futuro está llegando más rápido de lo que pensamos. Y en este, la conversación más importante ya no será entre tú y tu chat. Será entre tu IA y miles de otras, en tiempo real, en todos los rincones del mundo digital. Y lo verdaderamente revolucionario es que ese diálogo invisible, definirá no solo lo que compras o haces, sino que cada vez más, quién eres.
Durante años, se pensó en la inteligencia artificial (IA) como una herramienta construida para facilitar la vida humana en diferentes ámbitos, como un asistente, un copiloto, un sistema que respondía nuestras preguntas. Pero lo que está ocurriendo ahora, y lo que se viene en los próximos meses, es algo que escapa de lo que hemos visto.
Hasta el momento, el diseño del mundo digital ha estado centrado en el ser humano como eje de interacción. Hacemos clic, buscamos, compramos, preguntamos, respondemos. Pero ese paradigma está a punto de quedar obsoleto. Y por primera vez en la historia, habrá más interacciones entre inteligencias artificiales que entre personas. Y eso lo cambiará todo.
En su lugar, estamos entrando en una etapa donde los agentes de IA no solo actuarán en nombre de las personas, sino que comenzarán a interactuar entre ellos, tomar decisiones, coordinar acciones y ejecutar tareas sin intervención directa de los humanos.
Pensemos en algo tan simple como comprar ropa. Hoy, tú eliges una tienda, buscas una prenda, comparas precios y decides. Pero en un futuro muy próximo, un agente de IA personalizado y entrenado para entender tus gustos, necesidades y hábitos, podrá hacer ese trabajo por ti. No solo buscará lo que más se ajusta a tus preferencias, sino que se comunicará con otros agentes, de otras tiendas, marcas o marketplaces, para negociar precios, encontrar descuentos y coordinar la entrega.
El resultado será la recomendación final o, incluso, el producto directamente, sin haber intervenido. Es así como en este nuevo modelo, el consumidor ya no será el protagonista activo, sino el beneficiario pasivo de un ecosistema de inteligencias artificiales que negocian, priorizan y optimizan en su nombre.
Esto implicará una transformación profunda en múltiples niveles. Desde el diseño de las interfaces hasta en la economía de la atención, desde la publicidad digital hasta en la forma que concebimos el comercio, el trabajo y la creatividad.
Estamos construyendo herramientas no solo para que interactúen con nosotros, sino para que interactúen entre ellas. Y en esa interacción, que es más rápida, más eficiente, más escalable que cualquier dinámica humana, se está gestando el nuevo orden digital.
La pregunta ya no va a ser si la inteligencia artificial va a superarnos en tareas puntuales, sino cómo nos adaptaremos a un mundo donde la mayoría de las decisiones, interacciones y flujos de valor ocurren sin una presencia humana directa. En ese contexto, nuestro rol va a cambiar, ya no seremos solo operadores, sino que seremos los diseñadores de las reglas y los arquitectos del comportamiento de estas entidades.
El gran desafío ético y técnico de esta década será asegurar que estas interacciones autónomas entre inteligencias artificiales se alineen con nuestros valores, normas legales y expectativas sociales. Porque si bien podemos delegar tareas, no lo podemos hacer con las responsabilidades que conllevan sus consecuencias.
El futuro está llegando más rápido de lo que pensamos. Y en este, la conversación más importante ya no será entre tú y tu chat. Será entre tu IA y miles de otras, en tiempo real, en todos los rincones del mundo digital. Y lo verdaderamente revolucionario es que ese diálogo invisible, definirá no solo lo que compras o haces, sino que cada vez más, quién eres.
Te recomendamos
ARTICULOS RELACIONADOS
Newsletters
LO MÁS LEÍDO
Martín Acero, socio director de PPU: “El desafío de la firma es la transición generacional”
El socio director del estudio de abogados iberoamericano señaló que en el transcurso de los próximos cinco años se verá un cambio importante en los liderazgos de la organización, para el cual están preparándose.
Codebreaker Bioscience mapeará el microbiomade Chile y se suma al atlas global de datos genéticos que entrenará modelos de IA para crear fármacos
La biotecnológica chilena cerró un contrato con la británica Basecamp Research para aportar datos de microorganismos y material genético de ecosistemas locales y sumarse a la iniciativa Trillion Gene Atlas.
Al menos $ 5.600 millones: LarrainVial anota victoria arbitral contra Antonio Jalaff y empresario deberá pagar daños y perjuicios
El laudo confirmó una serie de incumplimientos de tres sociedades del exaccionista de Patio, que frustraron los negocios del fondo “Capital Estructurado I”.
Gloria Hutt, presidenta de Copsa y plan de Cárceles del MOP: “Es indispensable que eso que implica un riesgo para los ingresos se resuelva antes de implementarlo”
Para la dirigente gremial, los contratos de estas obras presentan hoy un problema: fueron diseñados para una población que, en la práctica, termina sobrecargándose.
David Oddó, director del Trabajo: “Son muchas las materias que tienen un impacto en el mundo del trabajo que estamos revisando”
La autoridad profundizó en los primeros dictámenes sobre 40 horas, y recalcó que con ellos el servicio está respetando lo planteado en la norma. Y adelantó que se analizan más pronunciamientos interpretativos.
Fonasa oficializa la creación del consejo que definirá su plan estratégico: quiénes son los expertos que formarán parte
En una resolución, el nuevo director nacional, César Oyarzo, señaló que es necesario "mejorar la gobernanza separando la gestión cotidiana de la institución de la orientación estratégica y su monitoreo".
BRANDED CONTENT
En “Es el momento”, el rider del Team Santander abre su historia y recorre el camino que lo llevó a la élite del ciclismo de montaña
Y como parte de esta conversación, extiende una invitación abierta a toda la comunidad a ser parte de un gran evento llamado “Desafío Gran Santiago y Cicletada Familiar ”
Dra Susan Bueno y el impulso que la mueve a avanzar, investigar y aportar a la sociedad.
Su curiosidad temprana la llevó a estudiar las enfermedades infecciosas y a contribuir en el desarrollo de la primera vacuna aplicada masivamente en Chile contra el Covid-19. Hoy, la Dra. Susan Bueno, reconocida en 2024 como inventora del año, continúa aportando desde la investigación al fortalecimiento de la salud. Mira aquí su entrevista
Instagram
Facebook
LinkedIn
YouTube
TikTok