Tras la publicación de los indicadores de actividad sectorial entregados esta mañana por el INE, y que corresponden al mes de febrero de 2014, la Cámara de Comercio de Santiago entregó su respectivo informe de coyuntura, donde informó que el crecimiento del Imacec se estima un 1,7% en doce meses.
Con estas cifras, se sugiere que la expansión del primer trimestre se situaría por debajo del 2%, intensificando el descenso de la economía chilena. Mientras que la proyección de crecimiento para el año tiene un sesgo a la baja, con un valor estimado de 3,4% a diciembre.
Los índices sectoriales muestran un panorama general aún más débil que el experimentado en enero, y la razón de un Imacec levemente superior en febrero obedece al crecimiento de 6,7% de la producción minera, luego de exhibir cifras en rojo en el mes anterior.
El resto de los indicadores de actividades sectoriales registran retrocesos muy evidentes. La producción industrial acentuó su descenso a -2% desde un -1,4% en enero; la generación eléctrica se contrajo levemente (-0,1%) desde un marginal 0,7% en enero; la distribución de electricidad creció sólo en 0,5% en lugar del 1,8% del mes anterior; y la superficie autorizada de edificación para actividades económicas disminuyó en un 38%.
Desempleo
Las cifras de empleo también dan cuenta del brusco enfriamiento de la actividad. Si bien se crearon 209 mil empleos en base interanual, sólo 65 mil de ellos fueron asalariados, mientras que 143 mil fueron no asalariados, es decir, empleos por cuenta propia. Esto significa condiciones de ingresos menos estables y predecibles en el tiempo.
La natural contraparte es el aumento en la fuerza laboral, es decir, aquellos que deciden ingresar a la fuerza de trabajo, en parte debido al deterioro en la calidad del empleo. La fuerza laboral creció por tercer trimestre móvil consecutivo, esta vez, en un 2,7%, lo que representa el registro más alto desde fines de 2011.
"En definitiva, el enfriamiento de la actividad económica es evidente y se ha comenzado a manifestar en forma más nítida en el consumo, especialmente de durables. Ello guarda, a nuestro parecer, estrecha correlación con el deterioro en la calidad del empleo y el surgimiento de ocupaciones por cuenta propia, lo que es más precario e inestable", manifestó Peter Hill, presidente de la CCS.