Pese a ser semana distrital, en que los parlamentarios harán trabajo e terreno, el debate sigue en torno al proyecto de reactivación económica, a lo que se sumó la filtración del oficio desde el Ministerio de Hacienda, en el que se sugiere la eliminación de una serie programas y la corrección de otros. Entre los primeros destaca el término de los almuerzos que se le proporcionan a los niños en los establecimientos educacionales públicos.
A esta filtración se refirió en la mañana de este lunes el presidente del Partido Republicano, el senador por Valparaíso Arturo Squella, quien admitió en radio Duna que este tipo de situaciones, “obvio que no ayuda” a la tramitación del proyecto de reactivación. Aunque valoró que la Dipres realice la evaluación de ciertos programas sociales, según el dirigente “distinto son las decisiones políticas que se toman respecto de esas evaluaciones”, aludiendo a que este proceso en algunos casos debe servir para tomar medidas correctivas, para mejorar los programas y lleguen a la gente.
“Pero en ningún caso para terminar con los programas. Sólo alguien que quiera hacer mucho daño, le da una interpretación de que se iban a cortar los programas de alimentación. O sea, es maldad tratar de instalar eso como si fuera un hecho real”, sentenció Squella, en el marco de la polémica suscitada por el oficio trascendido el viernes, que detallaba que el Programa de Alimentación Escolar, con un costo de $1.061.028.664.000 para el Fisco, estaba entre los que se sugería descontinuar.
“Hay que revisar quién fue la persona que tomó malas decisiones”
El senador argumentó, además, que acá hubo un error comunicacional que se debe corregir, ya que desde su punto de vista, cuando se realizan evaluaciones “no es necesario que se comuniquen vía oficio, dando a entender que hay una instrucción de proceder en función de eso; lo mismo en cuanto a la reserva de la documentación que es de trabajo, más bien, no es de exposición pública”.
En ese contexto, agregó que “sería bueno que se revisara quiénes cometieron estos errores para que no se vuelvan a repetir. Eso es parte también del trabajo que se tienen que hacer en el gobierno. Yo llamaría al segundo piso a que tomara las riendas de esas correcciones, precisamente para que no se vuelvan a repetir”, sentenció. E insistió en que tras lo sucedido, “el guante lo tiene que tomar en el segundo piso más que en Hacienda”, restándole, a este último, responsabilidad en lo ocurrido, pues el ministro Jorge Quiroz habría dejado claro que estas evaluaciones no van de la mano con decisiones políticas.
Para Squella, las explicaciones sobre el tema ya se dieron y ahora “puertas adentro hay que revisar quién fue la persona que tomó malas decisiones, en cuanto a comunicar algo que se podía prestar para los mal intencionados y echar a andar rumores totalmente absurdos”.