Por A. Chávez M.
Desde Nueva York -hasta donde viajó el pasado sábado para finiquitar una serie de asuntos personales- la candidata presidencial de la Nueva Mayoría, Michelle Bachelet, ha seguido a diario el acontecer político del país, incluída la compleja situación que atraviesa la Alianza y su accidentada búsqueda del abanderado único del sector.
La abanderada no sólo estaría al tanto de la crisis que vive el oficialismo, sino que también estaría preocupada porque en medio de este escenario se deja de lado el debate de las ideas y porque evidencia la falta de gobernabilidad que da la Alianza al país. “La presidenta está absolutamente al día de todo lo que está pasando, estamos en permanentes conversaciones y ella está preocupada porque hoy la ciudadanía se merece un debate de altura, de ideas, no un reality político”, dijo la vocera del comando, Javiera Blanco.
Asimismo, acusó que el país presencia hoy “una de las crisis más graves y profundas de la derecha en los últimos 25 años, que se evidencia en su incapacidad para buscar un consenso, en haber tenido más de cuatro candidatos en estos dos últimos meses y en las permanentes descalificaciones de las que estamos siendo testigos”.
A lo anterior se agregan “las constantes intervenciones que ha hecho el gobierno en este proceso. Recordemos que el presidente designó hace algunos días atrás a la propia candidata de la UDI. Recordemos también los más de siete ministros que han salido del gobierno para participar en distintas campañas”, dijo la portavoz.
De ahí que Blanco aseguró que “nos preocupa esta crisis, este escenario de verdadero reality político que estamos viviendo”, porque “hoy debiéramos estar debatiendo en torno a las ideas, hoy deberíamos darle al país garantías de gobernabilidad y sin embargo, no estamos evidenciando eso”.
Con todo, la vocera de Bachelet aseguró que en el comando “independiente de la contraparte y de los candidatos seguimos trabajando como el primer día”.