Cifra muy por debajo de las expectativas: el consenso de los analistas en la encuesta Bloomberg era de un aumento de 1,6% e, incluso, algunos economistas locales preveían un mínimo de 0%.
Además, es la segunda caída en lo que va del año, después de que en enero la actividad chilena también bajara 0,5%.
“El resultado del Imacec se explicó por la caída de la producción de bienes , lo que fue en parte compensado por el desempeño de los servicios. En tanto, la disminución del Imacec en términos desestacionalizados fue incidida por el comercio y la industria”, dijo el Banco Central.
El desempeño fue calificado como “mala noticia”y “preocupante” por parte del mercado.
La economista de BICE Inversiones, Marcela Calisto, explicó que el resultado en parte responde a la pérdida de dinamismo que ha tenido el comercio en los últimos meses, además de un menor impulso del gasto fiscal a inicios de año.
Mientras que la economista principal de Bci Estudios, Francisca Pérez, destacó que era muy baja la base de comparación de febrero del año pasado. “Vemos que la mayor caída tiene que ver con la producción de resto de bienes, en donde se incluye la pesca extractiva, la cual tuvo un shock más fuerte del esperado debido al cierre de operaciones en Talcahuano”, dijo.
En febrero de 2025, el Imacec se expandió 0,3% anual.
Coincidió con el “pobre desempeño” de los sectores de agricultura y pesca el analista económico de BTG Pactual Chile, Martín Gutiérrez.

Ajuste en proyecciones
Lo ocurrido en los primeros dos meses, sumado a que a fines de febrero se desencadenó la guerra en Irán, podría contribuir a un escenario en que se dificulta que el Producto Interno Bruto (PIB) crezca al ritmo medio de 2% proyectado por el Banco Central.
Calisto indicó que la duración del conflicto y la rapidez con la que se revierte el alza en el precio del petróleo serán claves para determinar cómo seguirá el desempeño en marzo y el resto del año.
“Si esto se mantiene por poco tiempo, el efecto sobre la actividad podría ser acotado y concentrarse en mayor cautela de consumidores y empresas. Pero si se prolonga, el encarecimiento de los combustibles empezaría a golpear más directamente en la actividad, en especial en un contexto de condiciones financieras más restrictivas”, explicó.
Gutiérrez espera que haya bajas tasas de crecimiento en los próximos meses, ya que estarán afectadas por una alta base de comparación del año anterior.
El economista senior de Scotiabank, Aníbal Alarcón, considera que si bien marzo podría volver a mostrar una tasa de crecimiento anual, los riesgos para la economía local provenientes desde el escenario externo son a la baja.
Si bien descartan la estanflación por el momento -bajo crecimiento, más inflación y alto desempleo-, los analistas prevén que llegar a un 2% este año se pone cuesta arriba y redujeron sus proyecciones.
El economista jefe de Coopeuch, Felipe Ramírez, prevé que en marzo el Imacec se habría expandido 0,7%, con un primer trimestre nulo y el PIB anual quedaría en 2,2%.
“Si a ello se suma la pérdida de poder adquisitivo de hogares y empresas asociada al encarecimiento de la energía derivado del conflicto en Medio Oriente, las proyecciones más optimistas del mercado para la actividad en 2026 se vuelven cada vez más difíciles de sostener”, indicó.
Desde Fintual, su economista jefe, Priscila Robledo, señaló que crecer 2% este año “sigue siendo posible, pero ya no es un número cómodo”, dependiendo que el shock externo no escale y que la debilidad interna no se prolongue. Mientras que Pérez indicó que “pareciera que debería haber una revisión a la baja en nuestra actual estimación de un 2,2% de crecimiento para este año” y que -de extenderse la guerra- “podríamos ver una cifra decepcionante este año”.
Tras el resultado de febrero, el economista jefe de Credicorp Capital, Samuel Carrasco, señaló que la expansión del PIB del primer trimestre estaría bajo el 1%, lo que plantea un desafío para alcanzar el pronóstico de crecimiento anual de entre 1,5% y 2,5% previsto por el ente emisor. De hecho, revisó una previsión para el año desde 2,7% a 2,4%.
Sin movimientos de tasas
Acerca de qué significa este último resultado para las próximas decisiones del Banco Central, desde Fintual señalaron que el actual escenario de debilidad en la economía redujo los argumentos para subir la tasa de interés.
Visión con la que coincidió Gutiérrez, quien proyectó que el ente rector mantendrá la tasa de política monetaria en las próximas reuniones y debería mantenerse durante todo el año, si es que no se observa una propagación mayor del shock.
Alarcón señaló que, por ahora, con la economía creciendo por debajo de su potencial y un mercado laboral que se mantiene débil, el Central encontraría soporte para mantener la tasa en 2026, a la espera de los desarrollos en el escenario internacional.