El próximo 01 de junio, el Presidente José Antonio Kast enfrentará la primera cuenta pública de su mandato. Y, al igual como ocurrió con su gobierno, las expectativas tanto del oficialismo como de la oposición son altas y, muy probablemente, no en el mismo sentido.
Esto, porque el mensaje del mandatario se producirá en medio de la polémica respecto de la tramitación del proyecto de reactivación económica, un día antes de que el Senado comience la discusión de la iniciativa, donde se ve muy lejos una posibilidad de acuerdo entre el Ejecutivo y la oposición; y, con una acusación constitucional en contra del exministro de Hacienda Nicolás Grau suspendida en el ambiente.
A este respecto, el cientista político Cristóbal Bellolio plantea “la disyuntiva” que, a su juicio, abre el mensaje del mandatario al Congreso Pleno y a la ciudadanía: Kast “¿será el Presidente de todos los chilenos, que llama a la unidad de propósitos; o, seguirá con el discurso de candidato y de que los que se fueron lo hicieron todo mal?”. Porque según el profesor asociado de la Universidad Adolfo Ibáñez, hasta ahora, el mandatario “ha oscilado” entre ambos roles.
Expone esta duda, porque está convencido de que desde el episodio del Estado en quiebra, Kast “ha estresado el clima político”, volviendo al tono del discurso de campaña. Y aunque aclara que no existen las recetas infalibles o los diseños perfectos, “mi impresión es que el gobierno tomó la opción de seguir en la lógica adversarial, para no desfondarse por la derecha, como (Sebastián) Piñera (…). Aunque lo que podría haber hecho es perseverar en un discurso más unitario”.
Sin embargo, Bellolio percibe que el “sector que está imperando” en la actual administración es el más cercano a Kast, republicanos y libertarios, dejando de lado la tesis de los grandes acuerdos políticos a los que Chile Vamos se siente más inclinado. Como fue el caso de la reformas de pensiones en la administración de Gabriel Boric.
“Clima político de unidad más que de trincheras”
Aunque el director de la Escuela de Gobierno de la Universidad Autónoma de Chile, el cientista político Aldo Cassinelli advierte que más que una cuenta, la de la próxima semana será “un anuncio de lo que viene”, entre otras cosas, en lo referido “a la reforma que llega al Senado esa misma semana”. Ya que “tiene que establecer un estado de ánimo político para resolver los puntos críticos, para que se apruebe” y “no seguir en la lógica de dividir”, agrega coincidiendo con Bellolio en que esa sería la fórmula ideal.
El experto insiste en que debiera ser un mensaje “constructivo, con guiños hacia los sectores con los que aspira a llegar a acuerdos”, como podría ser el Socialismo Democrático (SD). Pero también tendría que establecer las líneas de su gobierno para cumplir los compromisos que lo llevaron a La Moneda, como seguridad e inmigración irregular, “con un plan contrastable en el tiempo”.
El mensaje debería generar “un clima político de unidad más que de trincheras”, insiste Cassinelli, y subraya que para sortear con éxito esta primera cuenta pública, el discurso “debiera ser corto, focalizado en los temas que le interesa poner en la agenda”, lo que, además, “genera menor posibilidad de error y mayor posibilidad de acuerdo”, enfatiza.
“Relanzar el gobierno, dejando atrás la etapa de instalación”
“En general, en la primera cuenta pública los mandatarios no tienen mucho que mostrar y el periodo coincide con el fin del ciclo conocido como de ‘luna de miel’”, recuerda el decano de la Facultad de Economía, Gobierno y Comunicaciones de la Universidad Central, el cientista político Marco Moreno. Y converge con la idea de Cassinelli en orden a que, el Presidente debiera aprovechar esta instancia para “intentar posicionar una agenda, construir un relato que concuerde con el objetivo de relanzar el gobierno, dejando atrás la etapa de instalación”. Ya que, a estas alturas, en la actual administración “comienzan a preocuparse por el mal desempeño que reflejan las encuestas, con una erosión rápida de la aprobación”, plantea.
Lo que ha ocurrido hasta ahora en términos políticos, advierte Moreno, es que sin el concurso de la oposición, que no logra articularse ni tiene un liderazgo que haga las veces de contraparte con el Ejecutivo, el gobierno “ha cometido errores propios que la oposición no ha estado en situación de capitalizar”.
En la misma línea que algunos de sus predecesores, Moreno añade también que a partir del nuevo relato, el Presidente debiera dar a conocer los ejes centrales del plan de seguridad, con objetivos y plazos claros, temas que lo ayudaron a instalarse en La Moneda.
Restablecer “la idea de un Estado portaliano”
Una visión que contrasta con las anteriores en algunos aspectos, propone el decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad San Sebastián, Gonzalo Arenas, ya que a su juicio, Kast “debería enfatizar sus líneas principales de la campaña, como que el suyo es un gobierno de emergencia, haciendo énfasis en seguridad, que fue lo que le permitió ganar” la presidencial.
Desde el punto de vista del también abogado y doctor en Historia, también es importante que, en el contexto de su primera cuenta pública, Kast “vuelva a restablecer el principio de autoridad, perdido durante los últimos ocho años”. Tiene que dar garantía –dice Arenas- de que “hay un gobierno que cumple la ley y hace cumplir la ley”, es decir, el Estado de Derecho enfocado al bien común, “la idea de un Estado portaliano”, destaca. Porque ese discurso, reitera, es el que le dio la gran mayoría obtenida en las pasadas elecciones.
Por otro lado, desdramatiza el cambio de gabinete tan cerca de la cuenta pública. A su juicio, todas las administraciones pasan por un periodo de ajustes en los que prueban si los nombres elegidos resultan o no, por lo que
“está a tiempo de rectificar” y volver a lo propuesto originalmente, porque la gracia de los gobiernos de emergencia es cimentar los pilares fundamentales, para que los gobiernos que los siguen construyan desde ahí”.
Pero Kast también debe dar cuenta en su mensaje de “un margen de participación de los partidos políticos y los políticos en el gobierno”, porque es “fundamental que se sientan parte del gobierno, para que se vaya construyendo una coalición de gobierno, incorporando a los líderes de los partidos para asegurar su lealtad y forjar una fuerza que mantenga al sector en La Moneda los próximos cuatro años”.
“Dar el paso de candidato a Presidente”
Partiendo de la base de que el Presidente generó “muchas expectativas en su campaña, en muchos temas”, el director del Magister en Gobierno y Dirección Pública de la Universidad Autónoma, Eric Latorre, señala que su primera cuenta pública, Kast “tiene que mostrar un discurso que permita que lo perciban como un jefe de Estado y no como el candidato que sigue culpando al gobierno anterior, con promesas vacías”.
Latorre es categórico en manifestar que el “gran desafío” de Kast en su mensaje es mostrar “liderazgo” y una propuesta con “objetivos y metas claros” hacia el futuro, que “vuelvan a reencantar a la ciudadanía”, en el contexto de que ha mostrado una baja sostenida en las encuestas, pues “de lo contrario va a caer en la línea de la metáfora”, advierte.
Y si bien Latorre comparte que se debieran mostrar más señales de “diálogo y humildad”, también reconoce que “no es fácil con una oposición fragmentada”; sin embargo, en estas circunstancias es “el gobierno el que tiene la primera responsabilidad, porque está a cargo” y Kast tiene que recordar que resultó electo “para hacer cambios estructurales”, enfatiza el académico.
El experto estima que “el cambio que no ha hecho ni Kast ni el gobierno es el de dar el paso de candidato a Presidente”, por lo que el mensaje del próximo 01 de junio “debiera cambiar el rumbo, pero tengo mis dudas”, indica Latorre, que comparte las aprensiones que expresa Bellolio al inicio de este artículo.