“Salmones Cupquelan lamenta que el acuerdo de
US$ 20 millones que se firmó originalmente el 3 de abril para adquirir el 54% de Invermar ha terminado”. Así informó en la mañana de ayer la canadiense Cooke Aquaculture el fin de las conversaciones con la chilena para adquirir el 54% de la salmonera local.
En tanto, la firma ligada a la familia Montanari señaló al regulador local que la operación quedó sin efecto al no cumplirse “la totalidad de las condiciones suspensivas de las que pendía el contrato”, señaló a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS).
El acuerdo finalmente fracasó luego de no haber llegado a acuerdo con dos (BCI e Itaú) de los doce bancos acreedores de la firma local para la refinanciación de sus pasivos.
Tras la caída del negocio, la multinacional informó que igualmente continúa “creyendo en el futuro de la industria salmonera en Chile y queremos ser parte de él”. Asimismo, indicó en un comunicado que para ello han estado buscando oportunidades para diversificar su negocio en el país y así “implementar el modelo de Cooke de integración vertical”, de ahí su oferta fallida por el control de Invermar.
El proceso
La firma Salmones Cupquelan acordó en abril la adquisición de 156.153.494 acciones de Invermar, correspondientes al 54,07% de la propiedad de la pesquera especializada en salmones congelados, ubicada en la Región de Los Lagos.
A fines de enero, la empresa ya había autorizado a Cupquelan para acceder a sus estados financieros con el objetivo de realizar el proceso de due diligence, el que había finalizado con éxito.
En un comienzo, la operación debía concretarse a más tardar el 30 de abril, lo que fue postergado en varias oportunidades debido a las conversaciones que llevaban adelante con los bancos acreedores de la chilena, lo que finalmente no llegó a puerto a comienzos de esta semana, terminando de esta forma con el negocio del que se esperaban sinergias por al menos US$ 5 millones anuales.