Según consigna el diario hispano Expansión, la destrucción de empleo en la actual coyuntura económica se ha disparado en niveles nunca vistos. Sólo en expedientes de regulación de empleo (ERE), se han visto afectados desde 2008 un total de 1.827.058 trabajadores. La radiografía del mercado laboral es negra en un país que solo el pasado año perdió en total 800.000 puestos de trabajo. Como consecuencia de estas reestructuraciones, las oficinas de abogados han visto como su área laboral ha experimentado un notable crecimiento durante la crisis.
Sólo Garrigues, el estudio de abogados más grande de España, ha tramitado más de 300 ERE en los últimos años. La firma que preside Antonio Garrigues es, con 220 abogados y 20 socios en el departamento laboral, la más grande en esta práctica. En 2012, el 13% de su facturación provino de su área del derecho del trabajo, casi 44 millones de euros, lo que significa, por ejemplo, más del doble del negocio total de importantes bufetes, como Pérez-Llorca, Ramón y Cajal, CMS Albiñana o Sagardoy Abogados.
Para Cuatrecasas, Gonçalves Pereira, la segunda firma legal más grande de España, su área de laboral, con 92 letrados significó en 2012 un 11% del total, lo que se traduce en 27 millones de euros. Mientras, para Uría Menéndez, con este departamento más reducido en número de profesionales y asuntos pero que se sitúa en la Banda 1 de Chambers, su facturación en laboral está por debajo de los 10 millones de euros, pues supuso para la firma aproximadamente un 5% del negocio total.