Multinacionales

Macron contra McDonald's: Francia elimina los envases de comida desechables

La ley anti-residuos es costosa para las cadenas de comida rápida y algunos dudan de sus beneficios medioambientales.

Por: Financial Times, traducido por Laura Guzmán | Publicado: Martes 21 de febrero de 2023 a las 20:01 hrs.
  • T+
  • T-

Compartir

Este invierno, el producto de más éxito entre los clientes de McDonald's en Francia no es una nueva hamburguesa, sino un recipiente de goma de color rojo brillante en el que se sirven las papas fritas.

La multinacional estadounidense introdujo este envase reutilizable para cumplir una nueva ley francesa que prohíbe a los establecimientos de comida rápida utilizar envases y cubiertos desechables para los clientes que comen en sus restaurantes.

Los envases de papas fritas son tan populares que los clientes han empezado a llevárselos a casa como recuerdo. El presidente Emmanuel Macron contribuyó a impulsar esta moda al poner en Twitter una foto de los envases para jactarse de la medida de su Gobierno, que entró en vigor en enero.

El robo de envases reutilizables ha sido uno de los diversos problemas a los que se han enfrentado las cadenas de comida rápida al tener que aplicar la ley anti-residuos, la primera de este tipo en Europa y que Bruselas quiere aplicar ahora en toda la UE. Otros son la forma de lavar, secar y almacenar la vajilla, formar al personal sobre el asunto y los costos adicionales, que pueden ascender a 15.000 euros por establecimiento si se necesitan nuevos lavavajillas.

Algunos ejecutivos también dudan de que la ley aporte algún beneficio medioambiental real y sostienen que incrementará las emisiones de carbono y el consumo de energía.

Stéphane Klein, director general para Europa de la cadena británica de bocadillos Pret A Manger, opina que la prohibición de desechar envases ha incrementado el nivel de concienciación de la gente sobre la necesidad de reducir los residuos, pero ha sido muy complejo ponerla en práctica en sus tiendas francesas: "Lo que parece un cambio sencillo es en realidad bastante complejo y costoso de llevar a cabo. Hemos tardado más de un año en analizar distintos planes para averiguar cuál es el que funcionaría".

Según el nuevo sistema, los empleados de Pret deben envasar los alimentos, ensaladas y sopas en dos versiones: papel y plástico desechables para llevar y cuencos de cristal con tapas de goma para los clientes que comen en el establecimiento.

La prohibición de utilizar envases desechables es una de las partes más importantes de una legislación medioambiental aprobada por el Gobierno de Macron en 2020. Incluye cientos de nuevos requisitos, como la reducción y eventual eliminación progresiva de los envases de plástico desechables en 2040, así como el fomento del reciclaje y la reutilización de productos.

"El fin de los cubiertos y platos de un solo uso es un paso más en la lucha contra los residuos innecesarios. Es una medida que recordará a los franceses la importancia del medio ambiente", ha declarado el ministro de Medio Ambiente Christophe Bechu.

Identifican 27 nuevas amenazas que aceleran y agravan el cambio climático

¿Solución o problema?

Pero algunos ejecutivos del sector han expresado su preocupación no sólo por los problemas prácticos y financieros que plantea la introducción de platos y cubiertos reutilizables, sino también por si el cambio beneficiará al medio ambiente al reducir los residuos y el consumo de energía.

El sector de los envases de papel, que puede perder cuota de mercado si la vajilla reutilizable se convierte en la norma, se ha mostrado especialmente crítico. Argumenta que sus productos de papel desechables, como vasos de café o envases para sándwiches, son más respetuosos con el medio ambiente que los de vidrio o plástico reutilizables. A menudo, estos envases de papel pueden reciclarse, mientras que los de caucho o plástico, no.

Según un estudio de la Alianza Europea de Envases de Papel (EPPA), la energía y el agua adicionales necesarias para lavar y secar platos y cubiertos reutilizables en máquinas industriales generan 2,8 veces más emisiones de carbono que los sistemas de de papel de un solo uso. También consumen 3,4 veces más agua.

La pérdida, deterioro o robo de los envases reutilizables de los establecimientos también implica que sus beneficios medioambientales pueden sobrestimarse, según la EPPA. "Los grupos activistas están librando una guerra contra los envases desechables, pero el papel no causa los mismos perjuicios", afirma Eric Le Lay, presidente de la EPPA y ejecutivo de Huhtamäki, empresa finlandesa de envases de papel.

Las nuevas normas también pueden incrementar el desperdicio de alimentos. Pret ha declarado que ahora tira más comida porque las comidas no vendidas envasadas en cuencos de cristal no pueden donarse a organizaciones benéficas.

Así es el plan de EEUU para convertirse en la superpotencia mundial de tecnolgías limpias

Por un mundo más verde

A pesar de estas preocupaciones, la Comisión Europea parece dispuesta a inspirarse en Francia. El borrador de un nuevo reglamento sobre envases y residuos de envases, publicado en noviembre, incluye una prohibición similar de los envases desechables en los restaurantes. La norma debe ser aprobada por los Estados miembros y el Parlamento, por lo que probablemente no entrará en vigor hasta 2025, como muy pronto.

Directivos del sector sostienen que primero debería evaluarse el impacto del cambio en Francia. "Nos preocupa que este plan se extienda a escala europea porque no es la mejor solución para el medio ambiente", señala Le Lay. Otro ejecutivo es más crítico: "Van a cometer los mismos errores tontos que en Francia en todas partes".

Hay empresarios franceses que han adoptado la obligación de utilizar platos y cubiertos no desechables como forma de poner manifiesto sus credenciales ecológicas ante los consumidores. Antoine Barat, cofundador de Eat Salad, declara que en sus 60 establecimientos en Francia ya se servían ensaladas en grandes cuencos de cristal para encajar con el mensaje sostenible de la marca.

Para cumplir la nueva ley, sus sopas y postres también se sirven ahora en envases reutilizables: "El mayor reto fue conseguirlo en un año en el que ya había mucha presión por el aumento de los precios de los alimentos y la energía y la escasez de mano de obra".

Barat aconseja a los establecimientos que quieran hacer el cambio que "utilicen bolsas de basura transparentes para que los empleados puedan encontrar todos los platos y tenedores que tira la gente".

Lo más leído