El presidente de Bolivia, Evo Morales, se refirió a la liberación de los conscriptos que fueron detenidos el pasado 25 de enero en la frontera de Chile con Bolivia.
"Lo mejor que puede hacer el gobierno de Chile es pedir perdón a los soldados", dijo Morales. Agregó que esto ayudaría a entender "que es un buen gobierno, un buen vecino, un gobierno que está dispuesto a trabajar de manera conjunta".
El mandatario altiplánico realizó este pedido con el respaldo de la integración que practica Chile, exigiendo de esta manera el "respeto de pueblo a pueblo" y así demostrar que "es un buen gobierno, un buen vecino".
"Nuestros soldados han sido víctimas del gobierno chileno", añadió, y por esto reiteró que Chile debiera pedir perdón a los soldados y a la armada de Bolivia.
Morales reiteró que los soldados "han sido víctimas de la soberbia de algunas autoridades del gobierno chileno (...) intentaban vengarse con los soldados, es vergonzoso".
El mandatario concluyó con la solicitud a las Fuerzas Armadas de su país de realizar un "gran acto" para recibir a los conscriptos que fueron liberados y expulsados de Chile.