El Presidente de China, Xi Jinping, dijo a una líder opositora taiwanesa de visita que la unificación con el continente es una “inevitabilidad histórica” y lanzó una dura advertencia contra cualquier movimiento hacia la “independencia”, en el primer encuentro de este tipo en una década.
El mandatario chino informó a Cheng Li-wun, presidenta del partido opositor de Taiwán Kuomintang, que Beijing también busca una mayor cooperación con todos los partidos políticos. Beijing reclama soberanía sobre Taiwán y ha amenazado con una acción militar si la isla se resiste a largo plazo.
“El actual panorama global está experimentando cambios rápidos”, dijo Xi, quien estuvo acompañado por miembros de su exclusivo Comité Permanente del Politburó de siete integrantes.“Pero sin importar cuál sea la situación internacional... la gran tendencia de los compatriotas a ambos lados del estrecho de acercarse y unirse no cambiará. Esto es una inevitabilidad histórica”.
Xi añadió: “'La independencia de Taiwán’ es el principal culpable de destruir la paz en el estrecho de Taiwán; absolutamente no la toleraremos ni permitiremos”.
"Viaje histórico por la paz"
En su respuesta, Cheng dijo que “impulsarán conjuntamente el proyecto de rejuvenecimiento de la civilización china”.
“Aunque los pueblos a ambos lados del estrecho viven bajo sistemas diferentes, nos respetaremos mutuamente y avanzaremos unos hacia otros”, afirmó.
La visita de Cheng, que ella ha descrito como un “viaje histórico por la paz”, se produce mientras Beijing ha intensificado los ejercicios militares alrededor de Taiwán tras la elección del Presidente Lai Ching-te, del gobernante Partido Progresista Democrático (DPP).
A diferencia del DPP, el Kuomintang (KMT) de Cheng ha apoyado durante mucho tiempo vínculos más estrechos con China. Si bien los intercambios entre su dirigencia y funcionarios chinos no son inusuales, ningún líder en ejercicio del KMT se había reunido con Xi desde 2016.
El viaje de Cheng se produce poco más de un mes antes de que el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visite Beijing a mediados de mayo, cuando analistas especulan que Xi presionará para que modifique la postura estadounidense de apoyo a Taiwán y reduzca las ventas de armas a Taipéi.
“La reunión de hoy entre los líderes de ambos partidos es para mantener la paz y la tranquilidad de nuestro hogar común”, dijo Xi.
Añadió que, sobre la base de “oponerse a la independencia de Taiwán”, “trabajarán junto con todos los partidos políticos, grupos y personas de todos los ámbitos de la vida en Taiwán... para tomar firmemente el futuro de las relaciones a ambos lados del estrecho en manos del propio pueblo chino”.
Durante su visita de seis días, Cheng también viajó a Shanghái y Nanjing, donde en el Mausoleo de Sun Yat-sen, héroe revolucionario chino, llamó a ambas partes del estrecho a evitar un conflicto armado.
“Las calamidades de China nunca han provenido únicamente de fuerzas imperialistas externas, sino también en gran medida de contradicciones internas y diferencias que han resultado en destrucción mutua”, dijo Cheng.
En Nanjing, también enfatizó que todos los partidos en Taipéi deben “defender el Consenso de 1992 y oponerse a la independencia de Taiwán”. El consenso se refiere a un acuerdo entre enviados semi-oficiales de Beijing y Taipéi en 1992 según el cual ambas partes del estrecho de Taiwán pertenecen a “una sola China”, sin precisar bajo qué gobierno.
Lev Nachman, cientista político de la Universidad Nacional de Taiwán, señaló que los comentarios de Cheng eran típicos de su línea política dentro del KMT, que se inclina más hacia la retórica del continente. “Tiene una línea sobre no querer ser una pieza de ajedrez para fuerzas externas (como Estados Unidos), lo que seguramente generará preguntas en Washington, pero que también es otra frase que estoy seguro Xi Jinping está muy contento de escuchar”, dijo Nachman.
Sin embargo, agregó que su postura no es en absoluto universal dentro del KMT, ya que otros líderes relevantes son mucho menos enfáticos en oponerse a la independencia de Taiwán.