La NASA planea invertir US$ 20 mil millones durante los próximos siete años para desarrollar una base en la superficie de la Luna, en el más reciente gran giro estratégico orientado a permitir que los humanos vivan allí de forma permanente.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, y otros funcionarios de la agencia expusieron este martes en Washington el marco del plan en una reunión con socios y contratistas involucrados en el programa Artemis, la iniciativa lunar de la agencia.
Además de los planes para la base lunar, la NASA también anunció que desarrollará una nave espacial completamente nueva para llegar a Marte. Ambos proyectos buscan cumplir con una orden ejecutiva que el Presidente Donald Trump firmó en diciembre, en la que pidió a Estados Unidos volver a llevar astronautas a la Luna para 2028 y comenzar a construir un puesto permanente allí para 2030.
“Los contribuyentes apoyan a la NASA porque podemos cambiar el mundo en el aire, el espacio y la ciencia, e inspirar a la próxima generación en el camino”, dijo Isaacman. “No podemos dispersarnos, intentando emprender decenas de distracciones impuestas desde fuera y por nosotros mismos, saltando directamente al estado soñado a costa de una estrategia alcanzable”.
El anuncio llega aproximadamente una semana antes de que la NASAbusque lanzar humanos a laLuna por primera vez en más de 50 años, como parte de una misión llamada Artemis II. La próxima misión, que enviará una tripulación de cuatro personas a rodear la Luna, ayudará a preparar el escenario para un aterrizaje tripulado en los próximos años.
Pausa a Gateway
Como parte de esta nueva estrategia, la agencia espacial estadounidense está reconsiderando un plan de larga data para construir una estación espacial en órbita alrededor de la Luna.
Durante años, la agencia espacial estadounidense ha estado desarrollando Gateway, una estación espacial que viviría en órbita lunar.Gateway estaba pensada como un lugar donde futuros astronautas podrían vivir y trabajar, además de servir como punto de paso antes de que los humanos viajaran hacia la superficie lunar.
Pero ahora la agencia pretende reutilizar algunos elementos de Gateway para que puedan existir en la superficie de la Luna. Eso podría afectar a uno de los módulos habitacionales de Gateway que construye Northrop Grumman Corp., llamado HALO, así como a otro módulo nombrado I-Hab, que está siendo desarrollado por la Agencia Espacial Europea.
“No debería sorprender a nadie que estemos pausando Gateway en su forma actual y enfocándonos en infraestructura que respalde operaciones sostenidas en la superficie lunar”, dijo Isaacman. “A pesar de algunos desafíos muy reales relacionados con el hardware y los cronogramas, podemos reutilizar equipos y compromisos de socios internacionales para respaldar objetivos en la superficie y otros del programa”.
Isaacman también dijo que la NASA desarrollará una nave completamente nueva llamada Space Reactor-1 Freedom, una estructura de propulsión nuclear que la agencia pretende enviar a Marte en 2028. SR-1 Freedom tendrá la misión de desplegar helicópteros en el Planeta Rojo, similares al helicóptero Ingenuity que la NASA hizo volar junto a su rover marciano Perseverance.
Carlos Garcia-Galan, ejecutivo del programa Moon Base de la NASA, detalló en la conferencia los planes para el nuevo puesto lunar, que se construirá en tres fases principales e incorporará componentes y alianzas de la ya descartada estación Gateway.
La primera fase, que comienza este martes, consiste en aprender a llegar a la Luna con mayor frecuencia mediante módulos robóticos de aterrizaje y en experimentar con nuevas tecnologías de infraestructura, incluidas nuevas redes satelitales para permitir una mejor comunicación en la superficie lunar.
Las dos fases siguientes implicarán desarrollar una flota de módulos de aterrizaje, rovers, drones, generadores de energía y otro hardware crítico durante la próxima década para crear una base permanente y operativa.
“Estados Unidos nunca volverá a renunciar a la Luna”
El programa Artemis de la NASA ha recibido críticas importantes por su alto costo y por estar plagado de retrasos en el desarrollo. Un informe del inspector general de la NASA estimó que todo el esfuerzo de Artemis ha costado US$ 93 mil millones hasta 2025, con hardware que a menudo no logra cumplir los cronogramas previstos.
La NASA planea gastar US$ 30 mil millones en el programa de base lunar durante la próxima década, según Garcia-Galcan. Para hacerlo, la agencia necesitaría financiamiento continuo del Congreso, en un momento en que el gasto discrecional del gobierno está bajo la lupa y se proyecta que el déficit presupuestario superará los US$ 3 billones hacia 2036.
Desde la agencia señalaron que planean aumentar la frecuencia de los alunizajes en los próximos años. Este martes, el organismo espacial publicó una solicitud de información a la industria para ayudar a pasar de “misiones impulsadas por el gobierno” a un “ecosistema de transporte lunar comercialmente sostenible”, comenzando con Artemis VI y las misiones posteriores. Isaacman señaló que el objetivo es trabajar con al menos dos empresas para lanzar misiones tripuladas a la Luna una vez cada seis meses en el futuro.
“Estados Unidos nunca volverá a renunciar a la Luna”, dijo Isaacman.
La autoridad espacial de Estados Unidos también enfrenta un plazo extremadamente ajustado para llevar humanos a la Luna en apenas dos años y medio con los contratistas que ya tiene. La agencia eligió a SpaceX y a Blue Origin LLC, de Jeff Bezos, para desarrollar módulos de aterrizaje lunar capaces de transportar astronautas de manera segura.
Sin embargo, ambas compañías deben superar importantes obstáculos de ingeniería, y un informe reciente del inspector general de la NASA señaló que es probable que haya más retrasos para el cohete Starship de SpaceX, que la compañía está desarrollando como módulo de aterrizaje lunar.
El anuncio de Isaacman del martes se produjo después de una importante reestructuración de la misión Artemis el mes pasado. Como parte de ese rediseño, la NASA planea realizar una misión de prueba adicional en 2027, que enviará una tripulación a acoplarse con uno o dos de los módulos de aterrizaje lunar en órbita terrestre como práctica antes del aterrizaje en la Luna previsto para 2028.