El Comité de Supervisión Bancaria Europea prepará nuevos test de estrés para la banca
de la región, cuyos resultados debieran estar listos para el próximo junio, según declaró el
presidente de la instancia, Giovanni Carosio.
Europa realizó pruebas de resistencia a 91 bancos entre las principales
entidades financieras del continente el pasado invierno. Entre ellas, sólo
siete suspendieron los test y les fue encomendado que reforzaran su
capital por un total de 3.500 millones de euros (US$ 4.778 millones).
La cifra se quedó muy por debajo de lo que esperaba el mercado y, de
hecho, los resultados consiguieron ofrecer un alivio a las cotizaciones
de la banca durante un periodo.
Sin embargo, hubo muchas críticas, sobre
todo por parte de EE.UU., sobre cómo se habían realizado los test y sobre
su capacidad para fotografiar la real situación del sistema financiero
europeo.
En medio de este contexto, el CESB accedió a repetir las pruebas de estrés de forma periódica y,
según las declaraciones de Cardosio, el proceso para los nuevos test ya
está en marcha.
El presidente del Comité explicó que la estructura
de las próximas pruebas será parecida a la del año anterior. Habrá un
escenario base y otro donde se plantee un serio empeoramiento de las
condiciones económicas y del entorno, para averiguar hasta qué punto
puedan resistir los bancos.
Las condiciones de ambos escenarios serán planteadas por la Comisión
Europea (CE) y el Banco Central Europeo (BCE).