El trabajo de los analistas de acciones es uno de los más ingratos, porque sus proyecciones son objeto de permanente escrutinio y sus aciertos y errores están afectados por numerosos factores más allá de su control.
Así se refleja en los datos recopilados por Bloomberg, que muestran que los analistas brasileños fueron los más imprecisos en anticipar el desempeño del mercado bursátil local. Según la agencia, el índice Bovespa se está transando hoy 44,9% por debajo de lo proyectado por los analistas hace un año, la mayor brecha entre los 45 países considerados en el ranking.
La desviación se explica en gran medida por que los expertos no pudieron anticipar las intervenciones del gobierno en la economía que afectaron el dinamismo. Medidas como el cambio de los contratos de las empresas eléctricas para recortar las tarifas y presiones a los bancos para reducir las tasas de los préstamos han afectado la confianza de los inversionistas.
”Hay mucha incertidumbre política con una gran intervención del gobierno”, comentó a la agencia Nicholas Cowley, gestor de inversiones de Henderson Global Investors.
Los analistas en Brasil sobreestimaron también los resultados de las empresas locales por un quinto trimestre consecutivo en los últimos tres meses de 2012, la racha más prolongada desde 2007, con 66% de las empresas en el Bovespa mostrando desempeños inferiores a lo esperado por el mercado.
Después de Brasil, los peores en anticipar la tendencia bursátil fueron los rusos, que se excedieron en sus apuestas en 41%.
La precisión alemana
Reconocidos por su estilo de trabajo meticuloso, quizás no sea sorpresa que los analistas que lograron un mayor éxito en prever la conducta de las acciones fueron los alemanes, con un error de apenas 0,1%, seguidos por sus vecinos de Bélgica, aunque hay que destacar que la capitalización bursátil de Bruselas es una fracción que la de Frankfurt.
Los analistas en EEUU también mostraron buena puntería, con una variación de sólo 1,5%, dentro del margen de tolerancia.
Pero el indicador de Bloomberg también permite identificar a los analistas que fallaron por exceso de pesimismo. Los peores aquí fueron los filipinos, que subestimaron a su mercado bursátil en 20,7%, seguidos por los japoneses.