El IPSA comenzó abril en niveles similares a los que mostraba a fines de febrero, antes del impacto inicial generado por la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Sin embargo, detrás de esa aparente calma en el índice se produjo un cambio importante en la composición de sus liderazgos: la acción de SQM retomó las riendas del principal índice bursátil.
Aunque el principal selectivo bursátil chileno se estabilizó luego de la fuerte caída que sufrió entre el 28 de febrero y finales de marzo, el período estuvo marcado por una fuerte dispersión entre sus acciones.
En ese nuevo mapa, SQM emergió como la gran ganadora, con un alza de 11,25% respecto a la fecha en que iniciaron los bombardeos, lo que le permitió también convertirse en la empresa de mayor capitalización bursátil del IPSA con un valor de $ 19,88 billones (millones de millones) y desplazando a Banco de Chile del primer lugar con $17,22 billones.
El movimiento contrasta con el comportamiento agregado del índice, que recuperó el terreno perdido tras la caída inicial provocada por el conflicto y que ayer escaló 2% a 10.856,29 puntos, quedando muy cerca de los 10.877,74 que tenía a finales de febrero.
Sin embargo, el mercado reflejó una profunda rotación interna entre los portafolios de los inversionistas, y en ese reordenamiento, SQM pasó a ocupar la “pole position".
Factores
Analistas del mercado ven una combinación de factores detrás del avance del papel de SQM.
El primero, es el mejor tono que ya mostraba el litio desde el cuarto trimestre de 2025, tras la fuerte corrección posterior al peak de 2022. Esto, a partir de la aparición de nuevos motores de demanda estructurales para el período 2026-2030 como es el caso de la electromovilidad y los sistemas de almacenamiento masivo de energía, como los ESS (Energy Storage Systems) y BESS (Battery Energy Storage Systems).
Estas tecnologías que, sumadas a la inteligencia artificial (IA), se perfilan como un complemento relevante en la proyección de crecimiento de la demanda internacional de litio.
"Hay dos catalizadores que han impulsado el precio del litio: la inteligencia artificial y la electromovilidad gatillada sobre todo este último tiempo por por la guerra que ha llevado el precio de petróleo sobre los US$ 100 en forma sistemática y con un peak intradiario de hasta US$ 119,5", explicó el gerente de estudios en Renta 4, Guillermo Araya.
Agregó que, si se alcanza un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, "vamos a ver nuevamente el precio del petróleo cayendo a niveles inmediatamente de US$ 80 en el corto plazo y en el mediano plazo a niveles de US$ 60-65, y esto haría que el precio del litio baje".
Otros actores
Mientras SQM encabezó las alzas del período, seguida por Mallplaza (6,29%), Enel (4,46%) y vapores (3,38%), entre los mayores retrocesos figuraron acciones más ligadas al consumo y al ciclo económico, como SMU, que perdió 12,34%, Copec retrocedió 9,64% y Ripley cayó 8,68%.
Según el analista de estudios de commodities de Bci, José Ignacio Pérez, en este escenario bélico el retail aparece menos resiliente que la industria del litio, donde el impacto se da por el lado de los costos.
“El retail tiene que enfrentar, entre otras cosas, mayores costos de despacho ligados al petróleo (...) Esta inflación en costos es negativa para el sector. Evidentemente Cencosud tiene un ala bastante marcada en supermercados, que defiende por la elasticidad, del consumo en estos productos. Pero el retail en general, por ejemplo Falabella, les ha pegado duro. Los bancos son como los que probablemente con este mayor escenario de inflación van a 'ganar' porque se revalorizan sus colocaciones”.