El dólar tuvo una sesión de infarto este jueves, aunque principalmente estuvo a la baja gracias a noticias de los mercados de Asia, donde una ola de compras especulativas hizo despegar al cobre hacia nuevos máximos históricos.
Primero la divisa cayó a $ 852 poco antes del mediodía, y luego pasó a subir ligeramente hasta los $ 867,3. Al final, el tipo de cambio se quedó con una caída de $ 5,7 a $ 859,9 al cierre, lo que es en el margen un nuevo mínimo desde el 1 de diciembre de 2023 en el compilado de puntas vendedoras de Bloomberg.
Justamente el dólar venía de intentar romper sin éxito los $ 860, y terminar al alza la sesión del miércoles. Con su última caída, se mantiene en suspenso si es que definitivamente logra romper lo que analistas ven como un piso importante.
Pasión por los metales
El cobre transado en Londres marcaba a esta hora un alza de 4,8%, cotizando a US$ 13.719 por tonelada (US$ 6,2 por libra), después de incluso superar los US$ 14 mil gracias a su mayor avance diario en 16 años. El dollar index retrocedía 0,2% hasta los 96,3 puntos.
Tres son los drivers que impulsaron al metal, según dijo a DF el socio de Valtin Consulting, Javier Vergara: una "mayor sincronización entre el cobre y la plata", a medida que el primero sigue a la segunda, "el rumor de que Estados Unidos y China están acumulando en forma muy agresiva cobre y plata, para poder tener más poder en una potencial negociación", y por último, "una potencial guerra de monedas" después de la presunta intervención del yen japonés el viernes pasado.
El volumen transado de metales en la bolsa mercantil de Shanghái ha visto niveles récord en 2026, previo al inicio de las fiestas del Año Nuevo Chino a mediados de febrero.
"La fiebre por los activos tangibles sigue acaparando los titulares, impulsada por una oferta escasa y la reticencia de los market makers a tomar y mantener posiciones, lo que conduce a una menor liquidez y una mayor volatilidad, en un contexto más amplio de huida de los inversionistas de los bonos soberanos ante las preocupaciones fiscales y geopolíticas, junto con la persistente debilidad del dólar", dijeron los estrategas de Saxo Bank en su reporte diario.
Según el banco danés, "el repunte del cobre es especialmente notable y pone de relieve la creciente desconexión entre el debilitamiento de los fundamentos a corto plazo -especialmente en China, donde el aumento de la oferta mundial empuja la curva a plazo hacia el contango (precios ascendentes a mayor plazo)- y el frenesí cada vez más especulativo de los inversionistas que buscan exposición a uno de los metales de transición más importantes".
De abajo para arriba
Las fuertes oscilaciones del dólar-peso se dieron de la mano con compras mundiales de dólares, después de que el masivo gasto de capital previsto por Microsoft asustara a los inversionistas, y por momentos arrastrara al índice Nasdaq de acciones tecnológicas a pérdidas de más de 2%.
A su vez, el oro (-1,5%) y la plata (-2,2%) sufrieron importantes correcciones durante el día -llegaron a caer 5,7% y 8,4%, respectivamente-, después que en la jornada asiática el primero llegara a bordear los US$ 5.600 la onza, y la segunda alcanzara los US$ 120.
El mercado chileno vio también sus primeras reacciones a la decisión de política de la Reserva Federal, que mantuvo las tasas de interés, como se esperaba, y no generó una gran volatilidad en los activos financieros.
Si bien hubo dos partidarios de conocida tendencia flexible que votaron por reducir la tasa de fondos federales, el presidente Jerome Powell y los consejeros en general se inclinaron por retomar la postura de "esperar y ver", tomando en cuenta que la actividad económica en EEUU ha dado muestras recientes de solidez y la inflación continúa sobre la meta.
El mercado de tasas y sus derivados, que vio algo de demanda por instrumentos de corto plazo durante la sesión, sigue descontando que la Fed implementará dos recortes de 25 puntos base durante el año.